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El 11 de septiembre de 2001 puede ser recordado como el día en que el infierno abrió sus puertas. No solamente a causa de la magnitud de lo acontecido, sino también por la envergadura del engaño a que el mundo fue sometido.
La noticia del impacto de un avión de línea contra los pisos superiores de la torre sur del World Trade Center en pleno corazón de Manhattan, recorrió velozmente el mundo y puso a las cámaras de las cadenas televisivas en situación de mostrar en directo no sólo lo que estaba ocurriendo, sino lo que estaba por acontecer.
Mientras el mundo observaba la densa humareda y se hacía la pregunta lógica (¿accidente o atentado?), a las 9:03 hs. un segundo avión se acercaba desde el mar y se evaporaba dentro de la Torre Norte en medio de una conflagración de kerosene y vidrios que quedó registrada en mil videos para la posteridad.
Velozmente las cadenas de TV reprodujeron informaciones oficiales donde se consignaba que América estaba “bajo ataque", y con inédita celeridad hasta proporcionaban el nombre del responsable del mismo: Osama Bin Laden, líder de una presunta red terrorista denominada Al Qaeda.
Transcurrió el tiempo con conexiones a móviles ubicados cerca del pentágono contra cuyos muros otro avión presumiblemente había impactado; incluso se hablaba de un cuarto avión que supuestamente se dirigía al Capitolio o a la Casa Blanca.
A las 10 de la mañana la segunda torre impactada del WTC de desplomaba como un castillo de naipes ante los gritos de horror de propios y extraños.
Al cabo de unos minutos de perplejidad el guión siniestro llegó a mostrar por algunos minutos a ese famoso cuarto avión hasta que desapareció de las pantallas antes de caer a tierra en Pennsylvania.
Corte y vuelta al WTC donde a las 10:30 hs la primera torre impactada también se desplomaba de similar manera a la anterior.
Al cabo de unas horas de estupor, la faena culminaba con la caída de la Torre 7, un edificio que no había sido alcanzado por ningún avión y que apenas mostraba algunos pequeños focos de incendio.
Hasta aquí la crónica de los hechos en formato “timeline”.
Todo fue un gigantesco engaño y no entraremos aquí en demasiados detalles sobre las pruebas del mismo: son abrumadoras e inundan la Internet.
edificios, el boquete del pentágono que nunca pudo haber sido producido por un 757, el curioso hallazgo entre los escombros de las torres del documento apenas chamuscado de uno de los árabes sindicados como atacantes, los integrantes de la lista de presuntos atacantes suicidas proporcionadas que fueron apareciendo posteriormente en distintas partes del mundo a decir "yo no fui y estoy acá"; de George Bush mintiendo que vio por TV en directo el primer impacto cuando éste no fue emitido, ni de la periodista de la BBC de Londres relatando la caída del edificio 7 cuando detrás de ella en directo se observaba al edificio 7 aún en pie y faltaban 23 minutos para que se caiga...

El punto es enfocar las consecuencias directas de los sucesos del 11-S.
Los Estados Unidos partieron con sus tropas rumbo a Afganistán para localizar al siniestro Bin Laden; nunca lo encontraron, pero se acordaron que “ahicito” nomás andaba Saddam Hussein que tenía unas peligrosísimas armas químicas y entonces bombardearon e invadieron Irak y encontraron a Saddam durmiendo en un pozo en la tierra. Más tarde unos tribunales muy parecidos a los de Nüremberg sentenciaron y colgaron a un señor muy parecido a Saddam (que tenía varios dobles de rostro) y el resto de este guión clase B el lector ya lo conoce.
Una parte de la realidad dice que la construcción del gasoducto trans afgano permitiría transportar el gas de Turkmenistán hasta el Índico. Nada menos que 20 billones de metros cúbicos de gas que componen la cuarta reserva mundial y cuya realización fue reformulada en 2008.
Otra parte de la realidad dice que Irak era la segunda reserva petrolífera del mundo con 113.000 millones de barriles (y los cálculos americanos estimaban la existencia de otros 220.000 millones a por descubrir) las cuales podrían sostener las importaciones de crudo a los USA por... un siglo.
Cualquier operación militar, es sabido, evalúa la proyección de bajas propias frente a la
importancia del objetivo a conquistar: y si el saldo es favorable, actúa.
El operativo del 11-S dejó poco menos de 3000 víctimas mortales, una cantidad de bajas sumamente moderada teniendo en cuenta el objetivo real.
A 9 años de los ataques del 11-S, 3000 víctimas serán recordadas con los tradicionales honores, y nunca se habrán enterado que no murieron a causa del terrorismo internacional sino por un siniestro acto de servicio patriótico mercantil.
Fabián Ferrante
Comentarios: RSS de este artículo
Argentino
10 de Septiembre de 2010
Buena nota Fabian, Sencilla pero bien explicada. Es bueno difundir este tema, aun queda mucho por hacer.
surero
10 de Septiembre de 2010
Además de las 3000 víctimas, no olvidar los cientos de miles de inocentes muertos (daños colaterales) que, éste repugnante atentado de falsa bandera, desencadenó luego en territorio iraquí y afgano.
verde
10 de Septiembre de 2010
Buenos articulos Fabian,mucho mas interesantes que tus peleas con Madera.
Fabian Ferrante
10 de Septiembre de 2010
jajaja, de verdad que sí.
(Saludos, seas quien fueres)
andrea
10 de Septiembre de 2010
Excelente narración de los hechos.
Al parecer quisieron volver a abrir las puertas del infierno a través de un sujeto refugiado en la religión.
No me resulta nada casual que a un infeliz se le ocurra anunciar el plan de quemar el Corán el 11-S (escrituras que para el mundo musulmán representa la palabra de Dios)
Si eso no es provocación de masas, enfrentamiento de civiles y religiones .... entonces qué es?
Aparte .. estamos hablando de USA ... ustedes imaginan a la inteligencia de USA permitiendo que semejante acto de estupidez trascienda a tal punto que tenga que salir INTERPOL a dar un comunicado de alerta de posibles atentados, por posibles represalias al acto de un solo individuo ó pocos individuos ?
Creo que a estas alturas , el mundo no compra más los espejitos de colores que pretende exportar al mundo el Stablishment.
Renato Lestard
10 de Septiembre de 2010
El artículo que se transcribe, fue escrito cuatro días después del atentado a las Torres Gemelas y divulgado profusamente en la Web. Como se supone, en su momento fue muy criticado:
TERROR EN NUEVA YORK
No dudo que las palabras siguientes serán evaluadas en su justa medida. He meditado en profundidad sobre las causas que motivaron los atentados terroristas de este martes 11 de septiembre en Nueva York.
Una hipótesis sobre el origen de éstos que no debe descartarse: la posibilidad de un atentado autoinducido. ¿Por qué? En primer lugar el presidente, a la hora señalada, no se encontraba en la sede natural de sus funciones, si no bastante lejos como es el estado de Florida (donde su hermano es gobernador). Luego, ninguno de los líderes políticos y financieros estadounidenses sufrieron el menor rasguño; sólo fueron inmoladas víctimas inocentes. Tener presente que los edificios emblemáticos del poder político del país, la Casa Blanca y el Capitolio, están indemnes.
¿Y el misterio del cuarto avión? Será muy dudoso que alguna vez se aclare el por qué la misma aviación norteamericana derribó, en las cercanías de Pittsburg, a uno similar, pero civil, con pasajeros compatriotas. Por el silencio de las autoridades se puede creer que no se agotaron los medios para obligarlo a aterrizar.
Y la pregunta: ¿Sus servicios de inteligencia, tan onerosos para el ciudadano contribuyente, dónde estaban: en el sol del Medio Oriente o en la luna de Valencia? Por otra parte, qué bien ubicadas estaban esas cámaras para captar las oportunas y espectaculares escenas de destrucción, dignas de la mejor película de cine catástrofe, como si hubiesen sido largamente ensayadas...
Pero eso sí: qué mejor pretexto, para levantar la deteriorada imagen del gobierno, que incriminar al odiado Osama ben Laden, con viejas cuentas a rendir a los EE.UU., de este holocausto. Para ello colocaron en momento y lugar justos, a 19 “kamikazes” árabes, que bien pudieron haber sido engañados, con relación al fin último del atentado, mediante una convincente persuasión coercitiva (léase “lavado y planchado de cerebro”). ¿Se les habría dicho, acaso, que el plan era para matar al presidente? No olvidar que fueron entrenados en Estados Unidos por un lapso de un año o más, por instructores de ese país. Total ahora ellos, en este mundo, ya no pueden contar su historia.
Además: ¿qué superior excusa se podría encontrar para defender los sagrados valores de la civilización occidental del peligro del islámico Oriente? Y de paso anular, con cualquier método, (y la complicidad de otras democracias) los pocos focos que sobreviven oponentes a la globalización, que el pueblo ya sabe de qué se trata. Para esos menesteres se tiene al hombre ideal, el Secretario de Estado, Colin Powell, que para mejor ni siquiera es anglosajón; sí: el mismo duro “halcón” de la guerra “tormenta del desierto” contra Irak. Otra vez el fin justifica los medios, sean cuales fueren los motivos.
Todos hemos visto las imágenes en el oficio religioso donde las caras compungidas de los ex presidentes expresaban verdadero dolor por la desgracia nacional. Sólo George W., con su señora, aparecía impávido con su habitual “cara de nada”. Y también la gente lo vio, megáfono en mano, sobre los escombros de Nueva York, arengando a la multitud, donde una palabra muy usada fue “venganza”.
¿Fundamentalismo? ¿Estaremos en los prolegómenos de una nueva cruzada al Oriente como ocurrió hace casi mil años? Aquellas Cruzadas se libraron en el segundo milenio; ahora ya comenzó el tercero...
Me sentaré a esperar en el umbral de mi puerta... Ojalá me quede tiempo suficiente.
Renato Lestard
Córdoba, 15 de septiembre de 2001.-
Alicia A
11 de Septiembre de 2010
Murieron 199 colombianos y 428 filipinos. Había 4000 israelíes que trabajaban en el WTC, en donde estaban las oficinas de las finanzas más ricas de New York: Goldman Sachs y Solomon Brothers, según dijo Bush murieron 130, israelíes, pero el New York Times, el 22 de Setiembre dijo en un artículo que el número de israelíes que murió en el ataque fue uno solo. Israel ya sabía esto, prueba de ello fueron los mensajes previos al ataque. El diario israelí Ha áretz, confirmó las advertencias previas a Israely y confírmó que el FBI las investigaba. Un mensajero israelí Odigo,con oficinas en WTC y en Israel, recibió advertencias dos horas antes del ataque.
Roberto
11 de Septiembre de 2010
Fabian, deja el tetra.
Jose
11 de Septiembre de 2010
Tribuna de Periodistas y Urgente24 de los pocos medios locales que nos dicen la verdad. Lamentablemente esta informacion nunca sera publicada por personas que piensan con el lado izquierdo del cerebro, como la mayoria de los periodistas de este pais. ¿Acaso Clarin y La Nacion estan ahi para informarnos o para hacernos creer que lo estamos?
Hasta un niño de 5 años puede darse cuenta que 11/S es una farsa.
Creo que los 4 aviones que supuestamente se estrellaron ese dia fueron en verdad reemplazados, no solo los que se estrellaron en Washington y en Pensilvania.
martin
11 de Septiembre de 2010
Es curiosa la posición de otros diarios con respecto al tema: algunos siguen hablando de atentado y muchos no tocaron el tema (por lo menos tratan de no mentir). Cada vez admiro más este diario, que desnuda tantas hipocrecías. Sigan así, y nunca se corrompan. Gracias
Jose
11 de Septiembre de 2010
Una de las mejores y mas dramátiocas farsas jamás imaginadas;
Otros datos: En esos edificios había muchos bancos... ¿como puede ser que a las 9:00 AM no había casi ningín jefe o accionista poderoso Y SOLO IINMIGRANTES Y DIRECTIVOS DE MENOR IMPORTACIA? ¿Los mandaron al muere?
Como dice bien el autor
"In Oil We Trust" y habría que agregar
"America, New Zion"
Escobar
11 de Septiembre de 2010
Nadie tiene certeza acerca de lo que paso, de lo contrario los que aqui escriben y opinan serian Donald Rumsfeld.
Uds. creen que Bush convencio a 13 musulmanes para que se inmolen en beneficio de EEUU? Es un asunto oscuro pero no fabulen tanto.
Este medio es de lo mejorcito que hay pero son bastante antijudios, lo que les limita un poco la objetividad.
Jose (el primero de arriba)
12 de Septiembre de 2010
Ehhh antijudio quien??
Si decimos que el Vaticano es un centro de pedofilia somos anticristianos??
El problema no son los judios, el problema son los tipos que manejan el poder desde bien arriba, muchos son judios muchos no.
Nadie conoce el 100% de lo que sucedio ese dia pero tampoco veo nadie fabulando. 15 de los 19 terroristas de la lista del FBI estan vivos. Muchos ni siquiera figuran en la lista de pasajeros. Entonces quien dirigia los aviones y quien esta fabulando??
hector
12 de Septiembre de 2010
Después de todo no resultaría tan dificil convencer a unos cuantos musulmanes fanáticos para entrar al paraíso estrellándose con unos aviones contra las torres. El cuento del ataque por parte del terrorismo no me lo tragué nunca, simplemente hay que pensar en la ecuación costo-beneficio, y lo que vino después me lo confirmó. Saludos.
Ivana
13 de Septiembre de 2010
Les recomiendo a quienes no hayan visto el documental de Michael Moore acerca de las Torres Gemelas (Fahrenheit 911) que lo vean. Ahí se explica bien la relación de la familia Bush con la familia Bin Laden, se revela la mentira de la culpabilidad del 2º. Se darán cuenta con más facilidad de la mentira de EEUU y BUSH!!!.
Dr Oscar ABUDARA BINI
15 de Septiembre de 2010
Felicitaciones al autor y al editor. Conforme al envio de REUTERS que difundimos, hubo manifestaciones importantes en LA y NY. Detrás del pastor "quema coranes" paseaban, suavemente apartados por los cops, manifestantes con carteles "11.9 fue un trabajo interno". Todos los periodistas argentinos han recibido el despacho de Reuters pero lo censuraron. Asimismo hubo manifestaciones en Madrid, Barcelona y otras ciudades. Uno de los hechos mas destacados, fue la conferencia de prensa conjunta de los grupos norteamericanos de CIENTIFICOS, OFICIALES Y PILOTOS DE COMBATE y ACTORES y ARTISTAS que cuestionan la historieta oficial de Bush, Blair, Menem y Aznar.