29 / 07 / 2010
Actualidad

A 10 años de la muerte de Favaloro: el doloroso tiro del final

CUANDO LA CRISIS SE CORONA CON UN SACRIFICIO HUMANO

Un paradójico balazo de 357 Magnum justo en el corazón cierra la vida del más afamado cardiocirujano argentino Favaloro, como dramático acto final en supuesto repudio a la desidia nacional.

La tarde del sábado 29 se cortó en dos, dejando una estela de pólvora. En el baño del segundo piso de Dardo Rocha 2965 don René sintió en lo más profundo de su alma el “no va más”. Justamente él, que cuando operaba trataba de infundir esperanzas en sus pacientes, habrá notado que ya no le quedaba.

Luego del cimbronazo inicial, sus allegados notaron que estaba agobiado por las deudas que atenazaban a su Fundación, amén de encontrarse profundamente deprimido por la situación nacional.

Entonces, se puede decir que el gran bajón imperante se tragó a alguien más. La pálida reinante hace que la Argentina se transforme en Saturno, aquel despiadado dios griego que se almorzaba a sus hijos. Antes, hace poco más de 20 años, se los comía con la herejía de la desaparición. Actualmente es más sutil, lo hace bajo la forma del ajuste salvaje. Una moderna concepción de la "solución final" que como atroz maltusianismo, nivela a las sociedades algo atrasaditas (antes, "en vías de desarrollo") con una filosa guadaña invisible.

"Que nos pasa a los argentinos, estamos todos locos", afirma Fabio Alberti tiza en mano justo en el final de Todo x 2 pesos. Esta caricatura de Grondona evidencia que el estado mental de los nacidos en estas pampas es más que preocupante, pues el abismo parece agrandarse ante la indiferencia, sobre todo, oficial.

¿El país se asemeja al Titanic? Peligrosamente, se le parece. Pues desde el engañoso lujo del menemismo la clase dirigente está tan autista como la orquesta del lujoso trasatlántico, que a pesar de estar éste agonizando, continuaba tocando. Mientras que el resto, presa del pánico en cubierta, pugna por salvarse sin reparar en las mujeres y los niños.

¿Los orates se pintaron el rostro y tomaron el control del hospicio? Quizá no, pero el disparo autoinflingido que acabó con el prominente galeno demuestra que la crisis necesita, de tanto en tanto, de un sacrificio humano como coronación.

Anteriormente, muchas personalidades argentinas acabaron su existencia con una nube de pólvora. Roberto Arlt, Lisandro de la Torre, Horacio Quiroga apretaron bien los dientes y apoyaron el caño en la sien. ¿Habrán visto Todo el sol en primavera, como dice aquel mítico tema de Serú Girán?

"Sentía un vacío existencial, y se encontraba solo y abandonado", afirmó a Clarín el profesor José María Mainetti; mientras que La Nación manifiesta que "decidió quitarse la vida abrumado por la falta de apoyo ante las severas dificultades económicas que atravesaba su fundación, cosa que había hecho saber a muchas personas".

"En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar; llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea", puntualizaba Favaloro en una misiva enviada a este último matutino.

Pero fue en vano, lo único que recibió fue un salvavidas de plomo. Entonces, no pudo más. "Tanto penar, para morirse uno", como escribió Borges en el Poema Conjetural.

Luego del disparo, de las lágrimas y de la incredulidad; apareció como era de esperar la necrofilia nacional. Ni bien se conoció la noticia, la administración delarruista decidió otorgarle al finado un decreto de honores. Seguramente seguirán a esta medida, los discursos honoríficos en varios estrados, las lágrimas de cocodrilo y los sentidos homenajes. Quizá, más adelante, alguna plaza o calle ostentará su apellido.

En la inauguración de éstas abundarán los patéticos panegíricos hacia la figura del difunto, seguramente provenientes de aquellos que en vida no le dieron ni cinco.

Pero no se mencionará, seguramente, los motivos que lo llevaron a la drástica determinación. Pues afirmarlos sería poner dramáticamente en evidencia la realidad de un país fracturado por el medio, muy alejado de la frialdad de las estadísticas.

Favaloro fue alguien muy complejo, por eso sería el colmo de la banalidad cualquier atisbo de panegírico. Sobre todo, si se desprende de su supremo último acto un mensaje de advertencia.

Como el shofar hebreo que roncaba para convocar al pueblo y las campanas medievales que hendían el aire con sus tañidos de alarma, el retumbar de ese revólver que hizo añicos la tarde del sábado tiene un tremendo significado.

Ese disparo, cumbre del pesimismo, es la cruel confirmación de que muchos argentinos sienten que les han encarcelado la esperanza como consecuencia de décadas de represión, hiperinflación y ajuste inhumano.

¿No hay futuro?, ¿la única salida sigue siendo Ezeiza, y que el último apague la luz? Ojalá que no, pero si se desatienden estas salidas desesperadas, el abismo del desencuentro se hará más y más profundo.  

(Artículo escrito el sábado 29 de julio de 2000, horas después de que René Favaloro se quitara la vida).

 

 Fernando Paolella

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Comentarios: RSS de este artículo

Agent Provocateur
29 de Julio de 2010

el dr favalor fue un excelente ejemplo de cientifico brillante con sensibilidad humana

el infeliz final no es ejemplo digno de seguir ante adversidades q muchos enfrentan y resuelven de maneras mas inteligentes

favaloro hizo lo suyo y la sociedad y el estado tambien le dieron la oportunidad de ser lo q fue

el brillante cirujano mainetti tampoco es ejemplo de etica medica, el suyo fue otro caso donde la sociedad y el estado apoyaron financieramente sus ideales y ambiciones q no se pudieron mantener
el dr mainetti y sus equipo canibalizaron el centro oncologico de excelencia de gonnet sin miramientos dejando un edificio vacio como recuerdo de lo q alguna vez fue

Mauro
29 de Julio de 2010

Gracias por recordarlo. Ojalá hubiese muchos como El en el mundo. Cada vez que escucho el tema de Ataque se me cae una lágrima al recordarlo. Un Maestro en todo sentido. Saludos

Fernando Paolella
29 de Julio de 2010

Estoy de acuerdo con lo que ponen ustedes dos. Hace poco escuché por ahí que a don René le faltó fe. Meditando unos instantes, es probable que así fuere. Pero también es cierto que una cosa es parlare di morire o morire, como diría la inolvidable Oriana Fallaci. A mí también se me estruja el cuore cuando veo ese tema de Ataque 77, porque pinta la realidad argentina de todo los tiempos de manera descarnada. Pues los buenos siguen muriendo todos los días, y a nadie parece importarle demasiado...

ramon
29 de Julio de 2010

Su periodico hace muy buenos aportes para esclarecer casos complicados y que raramente ven la luz publica.

No voy a hacer ningun aporte sobre este senor.

Solamente les pido que investiguen en distintos lugares los antecedentes de Favaloro desde la epoca de la dictadura militar hasta su muerte.

Son ilustratrativos los informes de la Auditoria Genenarl de la Nacion,pedidos de informes en el Congreso Nacional,su relacion con el IOMA,diarios de LaPlata,en fin Uds saben bien como conseguir informacion.

Si este pais esta asi, una de las claves es que dejemos de general falsos idolos y miremos las cosas como son y de frente.

Saludos

PS: no es revelante para mi que publiquen esto.

Madre y Esposa
31 de Julio de 2010

Chicos, por alguna razón extraterrestre los argentinos somos los mejores en todo. Las mujeres somos la bellas, los mejores en futbol, la mejor educación, la mejor salud, etc. Y esta no es la excepción. Sinceramente los que piensan asi son unos ridículos. El mito de Favaloro es utilizado por el gobierno por varias excusas, pero la principal es la de favorecer el lobby socialista. Primero y principal Favaloro NO fue llevado a USA casi secuestrado como dicen aca y sobornado con millones de dólares porque él era fantástico. La única verdad es que él eligió ir y empezó de abajo en USA haciendo su residencia ahi como cualquier hijo de vecino en USA. El tema es que lo médicos en USA ganan buena plata no por ser favaloros, sino por el hecho de ser profesionales y sobre todo médicos. 2do, el Bypass ya forma parte de la historia y de la 'arqueología' médica, ya no se usa mas. 3ro, en USA no lo conoce nadie y él mucho no aporto a la técnica del Bypass, que dicho sea de paso: el no la invento.

Antonio Nour
19 de Agosto de 2010

El hecho de que el "by pass" no lo inventó Favaloro y que ahora ya no se usa, no le resta méritos a este gran médico argentino. La tragedia final de su vida tuvo como único factor "lo económico" Y la principal causa es que él no aceptaba hacer "retornos" a los dirigentes gremiales que "manejaban" las obras sociales . Éstos derivaban a los pacientes con ciertas complejidades quirúrgicas a otros sanatorios, que sí eran generosos con los "retornos" exigidos. El Dr. Favaloro finalmente atendía a pacientes con dolencias leves. Y eso no alcanzaba para enfrentar los grandes gastos de su fundación. Como ejemplo para los jóvenes argentinos es muy superior que el Che Guevara.
Antonio Nour.







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