28 / 05 / 2010
Pseudociencias

La auténtica ciencia frente a las pseudociencias

EN PLENA BATALLA

La auténtica ciencia frente a las pseudociencias

Después de largo filosofar, el hombre sabio se dio cuenta cabal, que sólo el conocimiento basado en las experiencias podía dilucidar el enigma del mundo y la vida.

De a poco y a escondidas (por hallarse rodeada de un mar de prejuicios y supersticiones al principio), la Reina del Conocimiento (léase Ciencia Experimental), comenzó a avanzar y a expandirse tímidamente al comienzo pero valientemente después… enfrentando a la colosal mole de prejuicios y creencias, tanto religiosas, supersticiosas (que es casi lo mismo), como filosóficas de corte espiritualista de toda laya, pseudociencias de todo calibre, etc.

Tuvo que afrontar a estos ogros inconscientes nadando en el mar del espiritualismo que la trataba despectivamente de mero materialismo.

¡Le costó emerger! ¡Ya lo creo que sí! Los prejuicios fueron tremebundos, siempre amenazantes, de carácter absoluto por parte de los antaño “dueños de la verdad absoluta”. (Léase prejuicios filosóficos y religiosos).

Le costó emerger y sostenerse, hay que reconocerlo, ¡y contra viento y marea!, pero… a pesar de todos los prejuicios y tenaces oposiciones ¡bendito sea!, ¡aquí estamos!, en el mundo moderno con sus altibajos (por supuesto), pero estos últimos no por causa de la noble y sabia ciencia misma, sino por la índole malsana del Homo sapiens en su faceta negativa que a veces emplea los conocimientos para la destrucción y la muerte.

Repito (y repetiré siempre), una vez más, como adicto apasionado al conocimiento (y me enorgullezco de serlo), que lo mejor que produjo la mente humana en este, su maltratado planeta, ha sido el “invento” de la Ciencia basada en la noble “sacrosanta” y sana experiencia, con fines de progreso y bienestar para toda la humanidad.

Además, ¿sus detractores? ¡Allá ellos! Algún día desaparecerán rendidos ante la evidencia de un mundo mejor pregonado por este detractor del oscurantismo y de las pseudociencias, que garabatea. (También ellos acuden a la ciencia médica, por ejemplo, cuando se sienten enfermos y perdidos).

El mundo fue y aún continúa siendo, en buena parte, un mayúsculo enigma para el hombre. Sin embargo, nadie, pero nadie, me puede negar que la Ciencia Empírica éticamente aplicada no ha sido, y es, una luz en el camino que apartó y continúa apartando las “diabólicas” tinieblas de la ignorancia con sus consecuencias a veces luctuosas.

Ya no nos hallamos ubicados en un pozo tan profundo y oscuro como en los albores y avances de las filosofías de antaño. Estamos a años luz de los presocráticos, de Platón, Aristóteles y… la legión de filósofos y filosofastros que vino después con vanas ansias de “esclarecer el mundo” y… no sólo eso, a distancias siderales de las “mil y una”religiones que pretendían (y aún pretenden a su manera) dar una explicación del mundo, la vida y la conciencia, y las “mil y una” pseudociencias que pretenden pasar por auténticos conocimientos engañando a un vasto público con sus locuras en miríadas de libros, programas televisivos, conferencias pagas y otros recursos.

Si historiamos un poco, comprobamos que la Tierra, como niña mimada, reina del Universo, fue destronada de su situación céntrica, para ser reducida a un “simple” planeta más, entre los ocho restantes orbitando al “rey” Sol. Entonces claro (pensaron muchos), tenía que ser el Sol el centro de todo el sistema planetario y del mundo. Sin embargo… más tarde, como una burla para los astrólogos basados en “conocimientos del pasado”, el mismísimo Sol fue “pateado” de su privilegiado sitial para ser colocado a un costado cualquiera de la colosal Vía Láctea, nuestra verdadera patria “celeste” , más bien un complejo estelar enclavado en la negrura del espacio.  Pero, a su vez, nuestra propia “lechosa” galaxia, fue desalojada de su privilegiado sitial en el Universo, para transformarse en un puntito más “del montón” en el concierto universal.

Así también, en el futuro, mediante observaciones de mayor amplitud, nuestro Universo tenido por único, se transformará quizás en un “universo” más “del montón” (según mi hipótesis), cuando se avance más en el conocimiento astronómico.

Sabemos, los hombres ilustrados, que la montaña de prejuicios contra la Ciencia es colosal, casi aplastante si no fuera por el estoicismo de los hombres de ciencia. Más que montaña, se constituyen en una verdadera cordillera como muro de contención a los avances del conocimiento empírico. Mitos, religiones, filosofías extraviadas y molestas pseudociencias y otras yerbas, siempre se opusieron al avance de la claridad (léase Ciencia Empírica), al punto de condenar a muerte a los adalides de la verdad.

Reparemos en la historia para caer de bruces en la tristemente célebre Inquisición, inventada por el clero católico de antaño, para tener una idea del horror anticientífico. Las persecuciones, anatemas, hogueras, torturas para retractarse y ejecuciones por pretender iluminar la realidad del mundo, fueron tristemente célebres en la historia del fanatismo religioso encabezado por los jefes de turno tenidos por “infalibles” (léase Papas).

¡Pobre de aquel que osara contradecir la “verdad” dogmática afirmando que la Tierra se mueve! (Galileo). ¡O que se atreviera a abrir el vientre de un hombre vivo con fines de estudio, para ver que había adentro! (Vesalio) o al que se arriesgara a informar al mundo que: ¡existen otros mundos! (Giordano Bruno).

¡Sí! Religión e ignorancia siempre fueron (y van) de la mano, ¡como buenos alegres e inseparables amigos! Y… a esto hay que añadir todas las pseudociencias habidas y por haber, para trinar de rabia las personas cultas.

Los detractores de la verdad son legión. En efecto, vemos cómo los señores parapsicólogos se dedican al estudio de lo que no existe, a saber: telepatía, levitación, premoniciones, telequinesia; además de las terapias alternativas, psicoanálisis,  y otras fantasías que he refutado en otros artículos. También teníamos entre nosotros,  en un tiempo no muy lejano, a los alucinados “ovnílogos” persiguiendo tenazmente y por todas partes, a los escurridizos platos voladores y a sus fantasmagóricos tripulantes alienígenas; mientras que los tramposos espiritistas tratan de comunicarse con las almas errantes de sus parientes difuntos, y los tarotistas y los “sabios” astrólogos obtienen pingües ganancias a costa de los incautos.

Será mejor que nos detengamos aquí, pues la mole de prejuicios y falsedades es inconmensurable, y ocuparse de todos estos temas sería perder vanamente el tiempo al divino botón. Sólo conviene replicar racionalmente a los detractores de la Ciencia Experimental y sus resultados.

Existen muchas corrientes contrarias al avance de la ciencia y la tecnología: ¡Están destruyendo el planeta! Gritan unos. ¡Rompen el equilibrio biológico! Vociferan otros. ¡Nos están ahogando con emanaciones tóxicas! Braman otros… y así por el estilo.

Sin embargo, aquí en este punto se hace imprescindible bajar los decibeles al mismo tiempo que poner los puntos sobres las íes.

Para rescatar a la ciencia de este marasmo y elevarla victoriosamente al pedestal de la salvación, progreso y futuro dichoso de la humanidad, se hace imprescindible poner de una vez por todas las cosas en su lugar.

Comencemos: no es lo mismo un científico con sana vocación, que se quema sus pestañas investigando en las retortas durante toda su vida para el bien de sus semejantes, que un ambicioso aprovechado, quien sólo desea obtener pingües ganancias empleando los descubrimientos de otros malsanamente.

Tampoco es lo mismo la buena tecnología, hija de la ciencia experimental, que trata de lograr una vida mejor sobre el planeta, que un industrial codicioso y falto de escrúpulos, quien envenena con sus productos el ambiente ecológico.

Sepamos entonces distinguir. Los malos de la película, no son la ciencia y su resultado, la tecnología; que tienden a hacer un mundo mejor en todos los aspectos, sino la ambición desmedida, léase intereses económicos, cuya incidencia en las poblaciones es bárbara.

Aquí señores, no yerra la ciencia, lo que falla es la índole polifacética del Homo sapiens, especie que ahora divido en dos o tres (aunque protesten los antropólogos y los taxonomistas), a saber: el Homo sapiens prudens (hombre sabio prudente) y el Homo malignus barbarus (hombre malo, fiero y cruel). En el intermedio podríamos ubicar también a la subespecie Homo sapiens imprudens-entis (hombre sabio imprudente)… entre muchísimas otras posibles clasificaciones.

Los alcances de la santa Ciencia Empírica, junto con su aliada descendiente, la sana Tecnología, ¡son realmente fabulosos! Ambas destinadas a cambiar radicalmente el mundo para el bien, ¡y no sólo eso!, también al mismísimo Homo, sea de la “especie” que fuera (según mi reciente reclasificación).

Es de señalar que el huracán del conocimiento científico, ha barrido con todo un mundo de supersticiones, vanas lucubraciones y toda clase de prejuicios muchísimos de ellos perniciosos. Equivalió ciertamente a pasar una máquina barredera arrollando todo el colosal mundo de ficción salido de la mente humana, dentro del cual, no obstante, aún se halla sumida la mayor parte de la humanidad nesciente y supersticiosa.

Se hace imperioso difundirla, pero por desgracia, los medios prestan más atención a los chismes, a los personajes de la farándula y a los vaivenes de la politiquería, que a la sacrosanta ilustración.

Hoy se han vencido y se continúa paliando infinidad de enfermedades y somos más longevos. Hoy vivimos más cómodamente en nuestros hogares y podemos viajar por el orbe si disponemos de dinero para ello, Hoy nos comunicamos con todo el mundo y tenemos noticias de todos los rincones de la Tierra gracias a la Web. Hoy tenemos mayor acceso a la educación y la cultura. Las máquinas nos ahorran múltiples tediosas y pesadas tareas… y la ciencia genética está avanzando a pasos agigantados.

Soy consciente de que aún falta mucho. Hay regiones del Globo donde aún se vive en pleno atraso, pero es indudable que el avance científico-tecnológico es imparable.

Podemos mejorar nuestro planeta, incluso su clima. Los benditos ecologistas andan en eso, tratando de concienciar a todos los pobladores del mundo. Nos esperan otros mundos: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. ¿También otros sistemas solares? ¿Quién puede expresar un no rotundo?

Y esto no es todo, el Homo sapiens dejará de existir para dar lugar a su hijo “fabricado” genéticamente. Cual augur (y tal vez  un poco iluso), lo tengo ya clasificado y se denominará Homo sublimis que quiere decir hombre sublime, esto es una especie nueva creada por la ciencia genética para dejar atrás todo desbarajuste antrópico: guerras, robos, engaños, abusos, injusticias, pobreza, enfermedad… y todo lastre que arrastra la humanidad actual.

 

Ladislao Vadas

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Comentarios: RSS de este artículo

Jorge Fernández
28 de Mayo de 2010

Sr Vadas:
Me parece muy bueno, original y oportuno su artículo, aunque no comparta su esperanza en el "homo sublimis".
Es impresionante la cantidad de creencias, ideologías y leyendas en las que la gente cree sin pruebas que las confirmen.
Acá mismo, en estos foros hay personas que emiten opiniones solo desde sus creencias o elucubraciones tremendistas y no admiten la mínima réplica porque se creen infalibles.¿Como uno se atreve a pedirles pruebas de que satanás existe?. Ellos creen, ellos lo dicen y hay que aceptarlo.
Quienes fuimos formados con razonamientos técnicos en las leyes físicas sabemos que las teorias hay que probarlas, mientras uno debe aceptar que puede estar equivocado.
Lo inconcebible es que por ejemplo la política siga ensayando métodos que no han dado buen resultado nunca, han producido millones de muertos pero lo peor es que la gente les cree.
Atentamente

osvaldo
28 de Mayo de 2010

Sr Vadas:Ojalá la ciencia pudiera crear al hombre incorrupto. Pero durante su vida y no después de la muerte.

Diego
28 de Mayo de 2010


¡Excelente artículo! Muy buen ensayo sobre la tecnología como fruto de la ciencia, no podría estar mas de acuerdo.

Vaya un saludo Ladislao!

aldo
28 de Mayo de 2010

Estimado Vadas. Recién vuelto de vacaciones me encuentro con sus escritos que sin rubor puedo catalogar de panfletarios, esto es un simple libelo que solo muestra sus convicciones que - no comparto pero respeto- , y entre tanta enjundia mezcla como en Cambalache “La Biblia con el calefón”. Y como Ud no trepida en apostrofar y denostar con altura con su muletilla preferida “las pseudociencias” me permito catalogar lo que usted practica como la Fantaciencia o sea la fantasía de la ciencia. Con lenguaje rimbombante dice y cito “Sabemos, los hombres ilustrados, que la montaña de prejuicios contra la Ciencia es colosal, casi aplastante si no fuera por el estoicismo de los hombres de ciencia. Más que montaña, se constituyen en una verdadera cordillera como muro de contención a los avances del conocimiento empírico. Mitos, religiones, filosofías extraviadas y molestas pseudociencias y otras yerbas, siempre se opusieron al avance de la claridad (léase Ciencia Empírica), al punto de condenar a muerte a los adalides de la verdad”.
Y como la ignorancia es insolente y presumo que Ud no lo es le muestro algunos hombres católicos y sabios que demuestran que no es tan así como Ud tan enjundiosamente pontifica.
Primero algunas Universidades fundadas por la “retrograda Iglesia Católica” y luego algunos sabios en ciencias que por supuesto para ud serán Pseudos pero en fin el mundo sigue andando más allá de nuestras diferencias.

La Universidad y sus Orígenes en la Iglesia
La Iglesia fundó las primeras universidades. Estableció así las bases para el gran avance humano y cultural de Europa. Esto ocurrió en la época que hoy se quiere denominar peyorativamente como la "Edad Media". La Iglesia siempre ha favorecido el estudio de las ciencias y las artes. La razón y la fe, lejos de ser contradictorias, se complementan.
Siglo IX: Escuelas monásticas. En los monasterios surgieron escuelas que tuvieron gran influencia en Europa. Aunque se establecieron principalmente para la formación de los monjes, acogían también a estudiantes externos.
Siglo XI: Escuelas episcopales. Los obispos fundaron centros de educación en las ciudades cerca de sus catedrales. Estos centros ofrecían la mas avanzada educación disponible.
Siglo XII: Surgen centros docentes bajo el amparo directo de los Papas y Reyes. Estos centros acogen estudiantes de diferentes nacionalidades. Aquellos centros que desarrollaron la capacidad de ofrecer estudios en las diversas disciplinas y de otorgar títulos universalmente reconocidos, se convirtieron en las primeras universidades. La gran mayoría de estas antiguas universidades fueron fundadas por la Iglesia con la aprobación del Papa.
La primera escuela general en otorgar licencias y así convertirse en universidad fue la de Bolonia en 1158 la cual tiene sus orígenes en la fusión de la escuela episcopal y la escuela monacal camaldulense de San Félix. La segunda y la que obtuvo mayor fama fue la Sorbona de París que procede de la escuela episcopal de Notre Dame. Allí fueron a estudiar muchos grandes santos como San Ignacio y San Francisco Javier (españoles) y Sto. Tomas de Aquino (Italiano). El documento mas antiguo que contiene la palabra UNIVERSITAS utilizada para un centro de estudio es una carta del papa Inocencio III al Estudio General de París.
La Universidad de Oxford en Inglaterra procede de una escuela monacal organizada como universidad por estudiantes de la Sorbona de París. Fue abalada por el Papa Inocencio IV en 1254.

El mayor evento cultural de la edad media
Así como los trabajadores de un mismo oficio se reunían formando corporaciones, las universidades surgieron como corporaciones de profesores y alumnos de una misma ciudad. La aparición de las mismas es el evento cultural más trascendente de la Edad Media.
Las mismas surgieron a partir de escuelas ya existentes o fueron fundadas por la Iglesia o los reyes. Entre las principales universidades fundadas en esta época figuran las de París, Bolonia, Oxford, Salamanca y Nápoles.
Cada una de ellas era autónoma, independiente de las autoridades civiles o eclesiásticas y se regía por sus propios estatutos. Internamente se dividían en facultades, cada una de ellas estaba regida por un decano y un rector. La mayoría de las universidades contaba con 5 facultades:
Artes
Teología
Medicina
Derecho Civil
Derecho Canónico.

Y aquí algunos estudiosos y sabios jesuitas destacados que seguro respetará

ASTRONOMÍA
CRISTOBAL CLAVIUS, alemán (1537-1612). Preparó la reforma del calendario por encargo de Gregorio XIII. Un cráter de la luna lleva su nombre.
CRISTOBAL SCHEINER, suizo (1575-1631). Estudió las manchas solares y perfeccionó el pantógrafo
JAUN BAUTISTA RICCOLI, italiano (1598-1671). Autor de la nomenclatura lunar que desde entonces se utiliza.
FERNANDO VERBIEST, belga (1623-1688). Reformador del calendario chino por encargo del emperador. Fabricó un carro de cinco ruedas movido por caldera de vapor, el primer automóvil.
ANGELO SECCHI, italiano (1818-1878). Investigó la composición del sol y las nebulosas Libra, Andrómeda e Hidra.
CARLOS BRAUN, alemán. Inventor del primer espectro-eliógrafo y otros aparatos para la astronomía
RICARDO CIRERA, de Lérida (1864-1932). Fundó el Observatorio del Ebro y la revista Ibérica

MATEMÁTICAS (no me dirá que es pseudociencia)
JUAN FRANCOIS, francés (1605-1668). Profesor de Descartes
HORACIO GRASSI, italiano (1583-1643). Mantuvo una polémica con Galileo. Además, como arquitecto es autor de la Iglesia de S. Ignacio de Roma
JUAN LEURECHON, francés (1590-1670). Precursor del telégrafo eléctrico
JUAN GIROLANO, italiano (1667-1733). Precursor de la geometría no euclidiana
FÍSICA
ATANAIUS KIRCHER, alemán (1602-1680). Inventó la linterna mágica
GASPAR SCHOTT, alemán (1607-1666). Autor del experimento de Magdeburg
IGNACIO CARBONELLE, belga (1844-1889). Fundador de la famosa Sociedad Científica de Bruselas.
BENTO VIÑES, de Tarragona (1837-1893). Especialista en ciclones de las Antillas, inventó el ciclonoscopio.
PEDRO VADERRÁBANO, de Zamora (1851-1935), profesor del colegio de Valladolid. Inventó una cámara para microfotografiar y una estufa termoeléctrica.

PRIMER CENTRO DE MATEMÁTICAS AVANZADAS:
Geometría y aritmética le deben mucho a jesuitas del s. XVII que se adelantaron al mismísimo Newton.

A lo largo de los siglos XVI y XVII, se extienden por Europa las guerras de religión. Pero a la vez, la misma religión causa una chispa de inquietud intelectual que provocará auténticas “hogueras del saber”, luz y calor para futuras generaciones.
La ciudad de Amberes en Bélgica tuvo el honor de ver cómo su colegio superior, regentado por los jesuitas, se convertía en el primer centro superior de enseñanza de matemáticas de Europa. Muchos otros colegios habían sido los cimientos de las Universidades; pero el colegio de Amberes evolucionó hasta convertirse, no en una Universidad más, sino en un prototipo de lo que hoy conocemos como Centros de Investigaciones Avanzadas.
Un Centro de Investigaciones Avanzadas es una institución especializada en el estudio avanzado de una materia; para ello se concentra en reunir a los mejores especialistas del mundo para que trabajen juntos. Eso hizo la Iglesia en la Escuela de Matemáticas de Amberes en el s. XVII.

UNIVERSIDAD EN AMÉRICA:

-La primera Universidad también aqui fundada por la iglesia Católica fue la de Santo Tomas de Aquino fundada en 1538 hoy conocida como Uniersidad Autónoma de Santiago. Luego del descubrimiento de América en 1492, llegaron al nuevo mundo españoles de todos los niveles culturales, incluyendo sacerdotes y laicos con formación universitaria. Las primeras universidades fundadas entonces son la Universidad Autónoma de Santo Domingo en La República Dominicana (1538), la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima (1551) y la Universidad Nacional Autónoma de México (1551).
Y por último

LA PONTIFICIA ACADEMIA DE LAS CIENCIAS:

La primera asociación científica del mundo fue promovida por la Iglesia. La Pontificia Academia de las Ciencias fue fundada en 1603 y en el 2003 cumplió 400 años. Quizá muchos de nosotros no sabíamos que Galileo Galilei (uno de los más grandes científicos que revolucionaron la ciencia moderna con sus teorías heliocéntricas) fue miembro de esta Academia de las Ciencias. Es más, gracias al apoyo que recibió de ella pudo financiar la mayoría de sus obras científicas. Otro gran ejemplo es el sacerdote católico belga, George Lemaître, que propuso la teoría del Big-Bang (la gran explosión) como una posible explicación del origen temporal del universo. Esta teoría, hoy en día, es examinada con gran interés por los científicos por los recientes descubrimientos acerca de un eco en el universo que podría ser el resultado de esta gran explosión.

La Pontificia Academia de las Ciencias ha afrontado muchos de los problemas que afectan al mundo actual: el origen del universo, el cáncer, el problema del agua, la ecología y el medio ambiente, el uso de los recursos naturales, la energía, el problema del hambre en el mundo y las nuevas técnicas para mejorar el cultivo de la tierra. También ha estudiado los grandes interrogantes de la vida humana: investigaciones sobre el cerebro del hombre, el problema de la muerte y los transplantes de órganos, el genoma humano, etc.

Es interesante ver estimado y desconfiado Ladislao que los Papas, especialmente desde Benedicto XV hasta Juan Pablo II, han apoyado mucho a la Academia de las Ciencias. Le han lanzado el desafío de dirigir, hoy más que nunca, todos sus esfuerzos por crear una ciencia para la paz. La prioridad de una ciencia por la paz se intensifica a partir de los descubrimientos del miembro de la Academia de las Ciencias Max Planck (físico alemán que ha revolucionado la física moderna que recibió el Premio Nobel de física en 1918) sobre la teoría cuántica. Estos estudios se utilizaron para el desarrollo de la energía atómica. Max Plank, amigo del Papa Pío XII, en 1943 mencionaba al Papa los riesgos de la fusión atómica en la utilización de armas nucleares. Poco después se verían los efectos devastadores de una ciencia utilizada para la guerra como en el caso del uso de las bombas atómicas durante la segunda guerra mundial.

Y seguimos con los jesuitas.
Es especialmente significativo el nacimiento de la Compañía de Jesús. La nueva Orden se origina en base a un grupo de compañeros universitarios de Ignacio, formados todos en la Universidad de París. Atienden a las nuevas vocaciones en residencias universitarias cercanas a los centros docentes: París, Padua, Coimbra, Lovaina, Colonia, Valencia entre los años 1540 y 1544.

No tardaron en impartirse clases en esos centros y, a petición del pueblo de Gandía, Ignacio y Francisco de Borja acceden a abrir el colegio de esa ciudad a todos los alumnos, fueran jesuitas o no. En sólo tres años este centro obtuvo privilegios análogos a universidades como Salamanca y París, que contaban ya con más de tres siglos de existencia. A finales de siglo los jesuitas ya contaban con 245 colegios.

Uno de los colegios de los jesuitas que se hizo más famoso en el mundo entero fue el de La Flèche, en Francia. En un solo año alcanzó el millar de alumnos, entre los que se encontraba un joven débil y enfermizo que estudiaría allí entre 1604 y 1612, llamado Descartes. Los padres jesuitas eran muy comprensivos con René Descartes y, entre otras licencias, le permitían dormir siempre una hora más que a sus compañeros. El mismo Descartes afirma: “estudié en La Flèche, que conceptúo uno de los más aventajados centros de enseñanza que tiene hoy Europa”.

Tuvo como compañero de estudios al que sería un prestigioso físico y matemático: Mersenne. Por las aulas de los centros de los jesuitas fueron pasando alumnos que figurarían en un lugar destacado de la historia de la ciencia: los matemáticos Ceva, Montuela y Bragelogne; los astrónomos Cassini, Lalande, y Wendelin; los físicos Torricelli, Bossut, Réamur y Mut; el biólogo Spallanzani y los naturalistas Leclerc Bufón, Monet de Lamarck, Gratiolet, Pitto de Tournefort, Cavanilles…

Algun otro profesor jesuita destacado:

El padre Christóforo Scheiner descubrió las manchas solares antes que Galileo (en enero de 1612; Galileo las descubrió en marzo; aunque es verdad que -sin saberlo ellos- se les había adelantado el astrónomo y pastor luterano David Fabricius en junio de 1611). Además fabricó el primer telescopio terrestre y realizó estudios sobre el ojo publicando "Oculus", obra en que describe correctamente que es en la retina donde se percibe la luz.
El padre Atanasius Kirchner (o Kircher), cuyo afán investigador le empujó a deslizarse por el interior del cráter del Vesubio, es el creador de la Geología Moderna. Polifacético descubridor, investigador del mundo oriental y de la medicina, fue el primero en defender que las enfermedades eran causadas por microorganismos.
Rudjer Joseph Boscovich, jesuita, físico, astrónomo, matemático, filósofo, diplomático y poeta, cuyo trabajo influyó en personajes de la talla de Laplace, Gauss, Euler y Jacobi, es considerado el precursor de la teoría atómica e incluso esbozó algunas ideas de la teoría de la relatividad.
Sobre los jesuitas se ha escrito muchísimo y han estado durante siglos en el punto de mira. Algunos no dudan en atribuirles algunos de los males endémicos de nuestra sociedad. Pero los hechos hablan por sí mismos y muestran la importancia que han tenido muchos de estos religiosos, como mínimo en el desarrollo de la ciencia experimental.

En realidad no sigo Ladislao pero con estos datos trato de hacerle entender que sus enjundiosas diatribas y porque no rabia contra las pseudociencias como las llama, no lo es tal al menos por parte de La Iglesia Católica, sino que creo parten de una inquina personal suya bañada de una sutil ignorancia de cómo devino el mundo del conocimiento con mucho esfuerzo y que nosotros arrogantes usuarios de muchos conocimientos del pasado al menos debemos agradecerle a estos hombres que contribuyeron al conocimiento humano. Yo le diría que comience con Chesterton con el “asombro agradecido” admitiendo humildemente que también usted es beneficiario del conocimiento acumulado de muchos sabios de todas las disciplinas que equivocados o no, pensaron y crearon conocimiento.

Termino con citas de alguien más sabio que yo, al menos para que los conozca y admire porque repito ud también le debe a los antiguos católicos para despreciarlos tanto.

Sabios del clero secular y regular

- El cardenal Regiomontanus, restaurador en la época del Renacimiento de la astronomía y de las matemáticas en el centro y en el norte de Europa.
- El sacerdote Chappe, y el Padre Hell, que varias veces hicieron penosas expediciones a la India, Siberia, América y Laponia para observar el paso de Mercurio y de Venus por el disco solar, en 1753, 1761, y 1769.
- Mons Starck, canònigo de Ausburgo, cuyas observaciones sobre las manchas solares, publicadas en 1839, tuvieron un gran valor para determinar el perìodo undecimal
- el sacerdote Oriani, que director del Observatorio de Milàn y calculó la orbita de Ceres
- el canònigo de Condè, Godofrey Wendelin, citado ya a propósito de los satèlites de Jupiter, que se distinguió también por su determinación muy aproximada de las variaciones de la oblicuidad de la eclíptica y paralaxia solar
- el sacerdote Zucconi, que publicó observaciones sobre el retorno del cometa Halley, en 1759
- el padre Ignacio Dante, de la Orden de los Hermanos Predicadores, mas tarde obispo L'Alatri, constructor de varios aparatos astronómicos y autor con Lilius y el jesuita Christophe Clavius, de la Reforma Gregoriana del Calendario
- el capuchino Schyrle de Rheita, inventor del telescopio de visión binocular e introductor de los términos objetivo y ocular, que se han hecho clásicos en el lenguaje de la ciencia.
La enumeración podría ser interminable: pues entre los ocho mil ochocientos cuarenta y seis (8846)nombres de sabios que cita Pogendorf en su Dictionnaire des Sciences Exactes, desde la antigüedad hasta 1863, el diez por ciento son sacerdotes y religiosos.
Segùn Laande, la Compañìa de Jesús solo, contaba en el momento de su supresión en el siglo XVIII cuarenta y dos astrónomos (42) de primera categoría y mantenía catorce observatorios en Europa, aparte de los que había creado en países de misiones. Actualmente posee más de veinte observatorios.

Sabios que fueron buenos cristianos:

Adams, Bessel, Biot, Bredijin, los Cassini, Cornu, Delisle, Duhem, Encke, Faye, Fizeau, Foucault, Fraunhofer, Fresnel, Glasenapp, Hansky, Herschel padre e hijo, Heis, Huggins, Humboldt, Jannsen, Lamont, Ligondès, Littrow, Mädler, Olbers, Schiaparelli, Wolf y muchos màs.

Tomado de Antonio Romaña Dios, el hombre y el cosmos pag. 116-118

Un abrazo
Aldo
Pd en la próxima veremos su delirio del homo sublimis.

CACHUSO
28 de Mayo de 2010

ALDO;LE PEGASTE EN EL OJO, A LADILAO, PERO ES MI AMIGO, RECONOZCO QUE TIENE UNA PROSA PESADA , ES CULTUROSO Y UNA REDACCION PARA NADA SIMPATICA .Y AUNQUE ESCRIBA CON DENUESTOS , ES COMO LE COMENTE A EL, UN PALADIN DEL OSCURANTISMO, PORQUE CREA DIVISIONISMOS CATOLICOS . ESE BENDITA SEA !!,!!SACROSANTA !!DIABOLICA
Y LO MAS PIOR DE TODOOO. ES QUE NO COMPRENDE A LA VIDA DANDO HEGEMONIA A SU CREENCIA Y EL EXTERMINIO PARA LAS OTRAS
SE CAMINA CON 2 PIES , LADISLAO. BAJATE DE LA HIGUERA QUE HACES EL RIDICULO
============
GRACIAS ALDOOO, PUEDO DECIR QUE NO QUIERO A LA IGLESIA CATOLICA ,(POR SUS GENOCIDIOS Y PEDERASTIAS )PERO LADISLAO , ES UN DES-ABUELADO, Y NECESITA ALABARSE ,
TENDRA QUE CANTAR LO DE GARDEL
20 LIBROS NO SON NADA ......

CALLATE BAD ASS
29 de Mayo de 2010

CLARO EL HOMO SUBLIMIS
QUE SERA CREADO POR LA GRAN HERMANDAD MASONICA
PARA SERVIRLA ALABARLA Y OBEDECERLA
Y A LOS QUE NO ESTEN DE ACUERDO LOS ELIMINARAN SIN MAS

LUIS PERROTIN
29 de Mayo de 2010

Estoy en un todo de acuerdo con el artículo, por lo que sugiero la lectura de un libro escrito por la periodísta científica Lynne McTaggart, con el título:"El experimento de la intención", con el subtítulo de cómo cambiar la vida y el mundo con el poder del pensamiento. Es ciencia pura, relatando cientos de exprimentos científicos ralacionados con la física cuántica y el poder de la mente capaz de cambiar la realidad física. Me hizo recordar la lectura de los años 60 del Dr. Rhine, que sin contar con las maravillosa tecnología actual, investigó los fenómenos psíquicos. Como introducción a estos apasionantes temas sugiero también la lectura del libro "La Matriz Divina, escrito por Gregg Braden. Son libros que he conseguido aquí en Estados Unidos, tengo la esperanza que también se vendan en Argentina. Repito que estos libros son puramente científicos. Un abrazo y gracias a don Ladislao por sus investigaciones.

Aurelio
29 de Mayo de 2010

Muy bueno su comentario Aldo, pero le diría que no gaste pólvora en chimangos. Ladislao no lo entenderá porque no puede o no quiere. La ilustración pseudocientífica de Ladislao es de la misma seriedad que la del Código Davinci.

Ladislao Vadas
30 de Mayo de 2010

Sr. Aldo
Muy parcial su crítica. Ud. sólo hace brillar el panorama favorable a la Iglesia de don Jesús y compañía, dejando un mar de perlitas por el camino contra una religión con veleidades de universalidad.
En primer lugar no es universal, el mundo le queda grande, pues parece ignorar la existencia de otros credos: Islamismo, Hinduísmo, Brahmanismo, Judaísmo y otros "ismos" ...despreciando al para los religiosos "non saancto" ateísmo.
No son todas bondades para la Iglesia y el dogma judeocristiano las non sanctas Cruzadas, las escisiones con derramamiento de sangre, luchas y matanzas entre católicos y protestantes (con uno sólo y el mismo dios observando todo ¿plácidamente? desde el santísimo Cielo; a su vez dividido irracionalmente en tres personas: (Padre, hijo y espíritu santo que no entran en la razón) y... ¿Para qué continuar en la irracionalidad, si poseemos naturalmente (sin incidencia de dios o diosito alguno) la "santa" razón que es la guía más segura para nuestra corta vida en este nuestro bendito (y muchas veces, (para algunos) ¡maldito planeta!
Saluda atte. : Ladislao

Filosofo
30 de Mayo de 2010

La actitud cientifica SIEMPRE salvara el dia. Lo que los modernos cientificos no tienen es la motivacion correcta. El cientifico moderno es mayoritariamente una prostituta de multinacionales y gobiernos. No sirven al enaltecimiento del ser humano sino a la concentracion de poder.

Aparte, Ladislao, usted utiliza su eterna diatriba sin ningun animo cientifista. Cree en algo (da igual en que) y lo unico que hace es justificarse de la manera que puede. Siendo tan leido, puede poner un largo trencito de palabras, pero al final del dia las dudas lo siguen atormentando.

Lo unico que yo le preguntaria es mucho mas simple: es usted feliz? Lo demas son detalles. Un hombre, por si solo, no puede hacer gran diferencia con la masa humana.

Aldo
31 de Mayo de 2010

Respuesta 2 a Vadas. Reza un viejo adagio lo siguiente “el filósofo busca la Verdad, el teólogo la encuentra y el que tiene Fe la disfruta”. Y de eso se trata Vadas, que Ud ve en el mundo una sola herramienta y bastante limitada por cierto: La Razón. Obviamente toda critica a su sistema (llamémoslo racionalista) hecho desde la Fe le resulta sospechosa y acto seguido a desechar todo lo que huela a sobrenatural. No es original pues es la historia del mundo desde que es mundo, pero obvia un detalle: para avanzar en la Fe (don sobrenatural) todo debe encajar primero desde la razón. O traducido Dios no le teme a la razón humana, es más: El la Creó. Tener una religión solo Fe es fanatismo, o sola razón no es religión a lo sumo es una herramienta valiosa pero herramienta al fin. Usando esa alabada Razón tan apasionadamente deidificada por Ud aparece la ciencia tal como la definió Aristóteles.
"Conocimiento de la cosa por la causa, conociéndose que es causa de ella y que necesariamente proviene de ella la cosa; ó lo que es idéntico, que la cosa no puede haberse de otro modo: cognitio reiper causam, et quod illius est causa, et quod aliier se habere non potest.”
Es por tanto, la ciencia, en sentido estricto, el resultado de la demostración: es un sistema a priori engendrado por la razón humana conforme a las leyes del silogismo deductivo, y que versa sobre verdades universales y necesarias, de las cuales tiene el sujeto perfecta certidumbre. De ella puede decirse que encierra principios y consecuencias inflexibles, ninguna de las cuales puede ser negada sin que venga por tierra el edificio intelectual de la ciencia: ejemplo: la Geometría, a que ha sido Comparada la Historia por los discípulos de HEGEL.
Por eso el Catolicismo ha condenado el Racionalismo pues rompe esa hermosa armonía que nos hace hombres y no animales la UNIÓN de la fe en Dios y la razón.
Lamento decirle Vadas que adscribiendo al racionalismo germánico y dando al pensamiento el poder, no sólo de conocer, sino hasta de crear todas las cosas, incluso su dios ciencia ,o de convertirse sucesivamente en todas ellas, explicándose a sí misma en una serie de evoluciones, cada una de las cuales implica el absurdo de afirmar, - comprendiéndolos en una síntesis suprema -, el ser y el no ser, vemos sobrevenir, como en castigo de tanta soberbia, el sistema que niega a la razón humana el conocimiento de todo lo que sobrepuja a los sentidos, rebajando de esta suerte a los hombres hasta el nivel de los animales brutos, ó mejor, confirmando el dicho de Mefistófeles en el Fausto de GOETHE: "que la razón no sirve al hombre sino para ser más bruto que los brutos" 2.
Y para terminar apelo a su fino sentido de sabueso para detectar pseudos ciencias, tome solamente el siglo XX, y demuéstreme y demuéstrese adonde fue el mundo usando solo la razón, porque nadie lo duda: las guerras y atrocidades cometidas fueron en nombre de la sacrosanta razón y lógica de progreso desbocada de los mandamientos divinos. P ej. Lenín y Stalin tenia sus razones para sus matanzas y su comunismo ateo, Hitler sus razones para su paganismo ario (anti-católico por supuesto). El capitalismo anglosajón las suyas para forzar guerras por avaricia, el imperio del sol naciente sus razones paganas para invadir Indochina, y la suma de horrores cometidos durante ese siglo no fueron motivados por la religión sino por lo que decía GOETHE: por los brutos que no poseían unida la Fe con la razón. Por ello las sociedades son castigadas cuando Dios les retira el apoyo y entran sus habitantes en la sinrazón (falta de sabiduría para hacer el Bien), y de ahí el tremendo mensaje: "Tenedle miedo a la Verdad que huye", porque ahí si sobreviene el caos humano en serio. ¿O acaso no ve la realidad mundial y también argentina en que se convirtió el hombre con tanto racionalismo y ciencia sin fe?

Con afecto
Aldo

Ladislao Vadas
31 de Mayo de 2010

Sr. Aldo:
He notado en su crítica una omisión, olvido, (o ignorancia).
Se olvida de las non sanctas Cruzadas con su tendal de víctimas inocentes, pueblos arrasados sin conmiseración, todo para recuperar un mítico santo sepulcro en manos de "infieles" y luego las "mil y una" luchas entre protestantes y católicos, que su querido diosito no supo evitar desde el alto cielo, quizás distraído entre otras galaxias para divertirse con otras criaturas puestas a prueba ¡a sabiendas, según su presciencia (don otorgado por los "sabihondos" teólogos a su "bonachón" diosito) de quién se iba a salvar, y quién a condenar.
También se olvida del tristemente famoso "index" y otros productos del fanatismo feroz como la non sancta inquisición. Por cuanto, le aconsejo la lectura de la historia universal del hombre de imparciales autores, le va a venir muy bien para ilustrarse mejor, sin parcialidades ni delirios de cristiano fanático.
Atte. Ladislao

gustavo contarelli
31 de Mayo de 2010

Estimado Ladislao

¡Felicitaciones por tu brillante artículo, y tus respuestas a las nescientes mentes "infieles" pseudocientíficas! Veamos una refutación clásica a tus detractores, ahijados del pensamiento medieval:
1) Confunden ciencia, método experimental, con pseudociencia y religiones.
2) La gente tiene el derecho de tener un sistema creencial más ajustado a su idiosincrasia, pero cuando dicen que poseen evidencias científicas sobre un tema, tienen que exponerla a la crítica y publicarla luego.
3) Las religiones (las teístas), son oriundas de la edad antigua, justo cuando la ciencia no existía. Por ende, tenían su razón, pero ahora..
4) Olvidan que te están escribiendo desde una pc. gracias a la ciencia y tecnología científica, hija de la razón, y no de los fantasmas de dioses del Olimpo.
5) Menudo favor, le hacen a los que tienen alguna creencia y separan ciencia de la fe. "Los Aldos, los Cachusos", son los inquisidores medievales, que trinan cuando se les mueve su avispero de estupidez contumaz.
síntesis: que no mezclen ciencia y religión y pseudociencias. Sólo un mente sana y libre de prejuicios, hace a un individuo productivo y feliz e integrado a su comunidad.

saludos a Layo Vadas, ¡una mente brillante!

Gustavo Contarelli






Aldo
01 de Junio de 2010

Felicitaciones Ladislao. sus seguidores le muestran su adhesión y tratan de defenderlo de Los Aldos y los Cachusos. Debe sentirse alagado pues Gustavo Contarelli tiene el mismo estilo suyo. duro y a la yugular. Bien.
Como "inquisidor medieval" le digo que desde que me metí en este embrollo de discrepar en serio he tratado que entienda que no tengo ninguna animosidad para con la ciencia, es mas la respeto y la usufructúo día a día. Pero, siempre existe un pero a contrario suyo NO LA DEIDIFICO, pues entiendo es solo una ayuda para la humanidad ( en los últimos siglos fruto de la visión materialista diría un castigo). Por ello mi contribución y mi critica a Ud en cuanto ciencilófilo (amante de la ciencia ) si vale el termino es que mira el mundo con un solo ojo.
Lo que Ud hace defendiendo "su verdad" y hasta inventando sistemas como el "homo sublimis" es natural, esperable y hasta remanido. Todos los siglos han parido pensadores que quisieron inventar sistemas o cosmovisiones de todo tipo y medida. Incluida la ahora tan mentada Cientología.
Ahora bien ¿tanto cuesta a una "mente brillante" como lo cataloga su admirador Gustavo admitir la dualidad natural - sobrenatural? Si así lo hiciera entonces si valdría en serio su cruzada contra las pseudociencias, porque defendería al menos algo sagrado, mientras que ahora parece que solo defiende sus convicciones, su cultura y su frondosa imaginación. Pero de verdades y de realidades objetivas (tendría que romper con Kant) poco pues está obnubilado y solo se cree a si mismo. Si eso le consigue seguidores, lo felicito, pero de ahí a ser un sabio , hay mucho trecho.
Un saludo del " inquisidor medieval " y me solidarizo con Cachuso su sedicente amigo y a Gustavo por favor mas respeto con los amigos del "maestro " Vadas......

Aldo

ALDO GIULIANI
01 de Junio de 2010

Exelente la observacion de Gustavo Contarelli. Lo que afirma Vadas en su articulo ya no bebiera ser ninguna novedad. Y hay que convencerse de que fe y razon, si bien pueden convivir, sin definitivamente incompatibles, si queremos explicar OBJETIVAMENTE como es y funciona el mundo.

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