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El Canal 7 de Buenos Aires sin
ningún tipo de disimulo se puso a disposición del marido de la presidenta para
cubrir un enfervorizado discurso desde Chivilcoy, aún cuando éste no pertenece
al gobierno, lo cual es un uso indebido de los bienes del Estado, cosa que por
otro lado no le importa mucho al matrimonio presidencial.
Subido en la demagogia de disparar críticas a los demás sin
predicar con el ejemplo, el ex presidente al que no le corresponde ni tiene
derecho a usar los medios de los que dispone el gobierno de su esposa,
comenzó su propia campaña política usufructuando un canal que no le pertenece,
pero que como ha sido común ver aquí en Santa Cruz, sus directivos bajan a nivel
de piso a la hora de cumplir con los deseos de Kirchner, el gran manipulador.
No nos vamos a detener en lo que dijo el (solamente)
presidente del PJ, porque intentamos no ser multiplicadores de su mensaje, pero
sí vamos a referirnos a lo que dijeron las autoridades del canal que anoche por
primera vez en un año, interrumpió su programación para poner al aire las
arengas del marido de la presidenta.
Tal como lo reproduce Crítica de Argentina, uno de los
armadores de la programación de canal 7 señaló: “La idea era pasar sólo
un cachito, pero no se pudo cortar en el medio porque iba a quedar demasiado
desprolijo” y luego agregó “a veces, si existe un interés periodístico válido,
se interrumpe la programación con flashes extraordinarios”.
El “interés periodístico” al que hace referencia el miembro
del área de noticias de la ex ATC es la orden tajante y unívoca de Kirchner de
llevar las cámaras hasta donde él esté y cubrir sus afiebrados mensajes, donde
el mundo parece no extenderse más allá de su cinturón.
Mientras tanto en las rutas cercanas unos 500 productores
lo repudiaban con banderas y globos negros, bajo la atenta y amenazante
mirada de una férrea guardia compuesta por 800 efectivos de la policía y
Gendarmería Nacional, situación que si estuviéramos en un país normal, la
presidenta debiera explicar.
Esta prensa que encuentra en todo lo que hace Kirchner un
“interés periodístico” es la misma que cuando gobernaba Santa Cruz corría como
perrito faldero detrás del acelerado mandatario que en una mañana recorría obras
e inauguraba cualquier cosa que le pudiera dar pantalla.
Entonces, a ver si nos entendemos; cuando el matrimonio
Kirchner habla de la “prensa responsable”, ya sabemos a qué prensa se refiere ¿O
no?
Rubén Lasagno
OPI Santa Cruz
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