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El martes 29 de abril, desapareció de la faz de
la Tierra el presidente de la Casa de la Memoria de Zárate, Juan Puthod, quien fue sobreviviente de un centro clandestino de detención de la
última dictadura militar y testigo de varias causas que investigan los delitos
de lesa humanidad cometidos durante ese mismo período.
Según confirmó una fuente del ministerio de Seguridad
provincial, Puthod salió de su casa rumbo a la Casa de la Memoria, pero
nunca llegó a ese lugar.
Asimismo, la oficiosa agencia de noticias Télam,
asegura que "una de las causas en las que Puthod es testigo está relacionada con el hallazgo
de presuntos restos óseos humanos en el Tiro Federal. Había declarado sobre este
tema, debido a que había estado secuestrado en la Prefectura y en diversos
campos clandestinos de la localidad de Zárate y luego fue llevado a la Unidad 9
de La Plata, donde estuvo 5 ó 6 años preso".
Poco más de 24 horas después de su desaparición, Puthod
reapareció y tras de sí dejó serios interrogantes que deberán ser oportunamente
aclarados por el bien de la salud institucional de nuestro país.
Línea de tiempo
Juan Evaristo Puthod, DNI 12.071.400, nació en 1958 y vive con su esposa, Graciela Lencina y
su hija de ocho años, en la calle José Hernández 47 de la ciudad de Zárate. Tiene otros dos hijos de 24
y 18 años de un matrimonio anterior con Susana Toledo. Se lo vio por última vez
cuando se dirigía a su programa de radio.
Pocos saben que hace pocos días tuvo un interesante
intercambio de llamados telefónicos con un importante miembro de la Secretaría
de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Ese mismo funcionario, horas
antes dijo al mismísimo Néstor Kirchner: "Si queremos crear un hecho de
conmoción, tenemos que intentar de nuevo con el plan Geréz, sólo que esta
vez no hay que dejar cabos sueltos. Podemos reinstalar el caso Patti y a su vez
tener una excusa para crear el caos que necesitamos para el 2 de mayo...".
A lo que hacía referencia el enigmático personaje es a la
fallida operación kirchnerista de hacer desaparecer y aparecer posteriormente al
"albañil" Luis Geréz a fines del año 2006 (1). Esa investigación ha sido virtualmente archivada a efectos de no dejar al descubierto la
participación de Emilio Pérsico y otros personajes K en medio de la vergonzosa
trama, inventada vanamente para hacer olvidar al evaporado Julio López.
En este caso, la situación es mucho más complicada: el
kirchnerismo vive horas de complicación política y económica y debe desviar la
atención de la sociedad respecto a la coyuntura que se viene.
Hace varios días, un funcionario de segunda línea de Casa de
Gobierno habló con los periodistas que firman este artículo y anticipó lo que
venía: "Se va a producir un nuevo hecho de conmoción nacional para culpar a
ciertos sectores de la derecha y justificar una 'caza de brujas' sobre ellos.
De paso se va a estigmatizar cierto sector del periodismo por 'conspirar' contra
el gobierno (sic)". Parte de esta "persecuta" oficial fue anticipada
oportunamente por este periódico, el cual, no casualmente, aparece en la lista
de "conspiradores del gobierno".
Otra fuente —de la que no puede mencionarse siquiera en qué
estamento oficial trabaja— confirmó lo mismo y agregó: "con una inflación
galopante que está trepando del 20 al 30% y que parece que va a llegar al 40% es
inevitable que explote todo, hace falta que se hable de otra cosa."
Independientemente de lo que mencionan los informantes, es
dable preguntarse algunos interrogantes que no cierran sobre la desaparición de
Puthod:
-¿No es llamativa su reaparición, casi calcada a la de
Luis Gerez a fines de diciembre de 2006?
-¿No es llamativo que Puthod haya aparecido a 20 cuadras de
la sede de la Casa de la Memoria, en la que él mismo milita?
-¿No es revelador que después de que, desde Santa Cruz,
Cristina Kirchner dijo que esperaba que la evaporación de Puthod "sea algo
momentáneo", este reapareciera?
-Si es real que el militante había denunciado amenazas desde
hace un año y medio ¿Por qué nadie investigó de dónde provenían?
-¿Por qué la familia de Puthod se rehusa a hablar con los
medios luego de haberse reunido con el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli y
el gobernador Daniel Scioli?
-¿Por qué no se cruzan los llamados entre el fiscal de
Zárate, Martín Zocca y los funcionarios de Seguridad de la provincia de
Buenos Aires? ¿Es verdad —tal como aseguró una importante fuente a Tribuna de
Periodistas— que un importantísimo ministro del gabinete kirchnerista
quedaría seriamente comprometido si esto se hace?
Concluyendo
Las horas que se aproximan son fáciles de anticipar. Al igual
que en el caso Geréz —el cual, dicho sea de paso, fue revelado antes que nadie
por este medio— no habrá respuestas al periodismo (con suerte, habrá una
sencilla conferencia de prensa sin preguntas permitidas), la familia de Puthod
seguirá sin hablar con los medios y aparecerán contradicciones que nadie se
preocupará en aclarar.
Lamentablemente, ya nadie se pregunta en qué estado se
encuentra la causa por la "desaparición" de Luis Geréz, sólo se vive la
coyuntura de lo más urgente. Pocos saben que el mencionado expediente está
totalmente paralizado (2) y, tal como aseguran los principales medios de prensa,
casi no hay dudas de que se trató de un "autosecuestro" con fines de "publicidad
política".
La desaparición de Julio López presenta los mismos
ingredientes, con la diferencia de que este operativo kirchnerista salió mal y
se sospecha que el anciano falleció en medio de la farsa (3).
Lo sucedido con Puthod debe investigarse hasta las últimas
consecuencias, no sólo por parte de la Justicia sino también por el endeble
periodismo vernáculo. Si es una nueva tomada de pelo, no puede quedar impune
bajo ningún punto de vista. Mucho menos viniendo de parte de una dirigencia que
intenta forzar el odio de ciertos sectores contra otros.
Este periódico es el primero en condenar al terrorismo de
Estado y adhiere a la prisión, no sólo de Luis Patti, sino de todos aquellos que
asesinaron y torturaron a miles de inocentes en los oscuros 70. Pero la
investigación de estos crímenes debe hacerse por vías lícitas, no puede
coaccionarse la realidad para apurar los tiempos, menos aún cuando lo que se
esconde detrás es el maquiavélico plan de un grupo de funcionarios de desviar la
atención para poder seguir saqueando el país.
Christian Sanz y Carlos Forte
(1) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/articulo.asp?Articulo=2650
(2) Ver http://www.lanacion.com.ar/politica/nota.asp?nota_id=974809
(3) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/articulo.asp?Articulo=2817
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