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Marcelo Macarrón estaba decidido. Se
dirigió a la calle Moreno 1453 de la localidad de Río Cuarto, Córdoba, e
ingresó por la puerta principal. Allí se encontraba el domicilio de Profas
SA, empresa dedicada a la vigilancia privada e investigación. Con sus manos
sudorosas, el médico habló con Mario Federico Olmedo, uno de los empleados de
la firma, a efectos de contratarlo en el marco de un trabajo muy particular. "Necesito
que sigas a mi mujer", le dijo Macarrón a Olmedo, para después
acordar el monto a cobrar por el trabajo.
Una vez que hubo salido de Profas, Macarrón llamó a
un poderoso personaje de la provincia de Córdoba para tranquilizarlo: "Ya
está, ya contraté a un detective privado para seguir a Norita. Si logro
fotografiarla con alguien y demostrar que me es infiel, zafamos".
¿De qué hablaba el médico?
Macarrón sabía que Norita le era infiel, era parte de juego
de su matrimonio. El problema era otro y tenía que ver con el pedido de
divorcio que ella le había efectuado días atrás. "Me quiero
divorciar", le dijo sin medias tintas. "Primero tenemos que arreglar
algunas cosas, no olvides que lo que tenemos no nos pertenece por
completo", contestó Macarrón, refiriéndose a algunos bienes que, si
bien estaban a nombre de él, pertenecían a terceras personas. "No hay
nada que arreglar, son bienes gananciales y el 50 por ciento es mío", dijo
ella cortando la conversación y amenazando con contar todo "lo que sabía".
La tranquilidad que solía caracterizar a Macarrón desapareció por completo en
ese mismo instante. Sabía muy bien de qué le hablaba su mujer y si la amenaza
se cumplía sería el comienzo de un tembladeral para varios políticos y
empresarios de primer nivel de Córdoba.
Las palabras de Nora, confirmadas por su propia madre, fueron
el disparador de lo que vendría después.
Los cuatro fantásticos
Nora Dalmasso fue encontrada asesinada la tarde del
domingo 26 de noviembre de 2006. Yacía desnuda en el dormitorio de su hija, en
la casona del barrio Villa Golf ubicada en la calle 5 número 627, de Río
Cuarto, a 230 kilómetros al sur de la capital provincial.
Estaba sola en el domicilio familiar por ausencia de sus dos
hijos y su esposo. Este último había viajado a la ciudad uruguaya de Punta del
Este para participar de un torneo de golf, el cual terminó ganando. Según el
resultado de la autopsia, el asesino habría dejado marcas de sus dedos en el
cuello de la mujer, a quien asfixió por compresión manual, además de haberla
estrangulado con el lazo de su bata.
Los primeros comentarios apuntaron a un supuesto juego sexual
que se le habría ido de las manos al asesino, pero pronto se supo que esto no
fue así. "La versión fue echada a correr por los mismos interesados en
desviar la investigación y los medios cayeron como chorlitos" (1), me
dijo un importante abogado de Córdoba que conoce la trastienda del caso, en
coincidencia con un investigador que fue separado de la investigación en los
primeros días.
"Hubo tres o cuatro tipos que manejaron toda la data que
se dio a los medios y a esos hay que investigar, ya que hicieron desviar la
atención de lo realmente importante y hasta influyeron en el expediente
judicial. Uno de ellos es Daniel Lacase, demasiado interesado en perder tiempo
en hipótesis imposibles mientras los bienes de Macarrón -su testaferro-
pasaban a otras manos y se limpiaban algunas cuentas", me dijo el sabueso
con gran fastidio.
El mismo día que esas palabras eran pronunciadas, con horas
de diferencia, un perito que estudió la escena del crimen me sorprendió con
otra revelación: "Acá no hay que equivocarse, Christian. El crimen de
Nora Dalmasso estuvo cuidadosamente estudiado en cada uno de sus detalles, no sólo
en lo referente a la 'limpieza' del lugar, sino en el hecho de despistar a los
investigadores sobre el móvil del mismo. Todos buscan al asesino y su posible
instigador y no se dan cuenta de que pueden ser varios los que motivaron el
crimen."
Para poder interpretar de qué habla el perito hay que
entender una verdad de perogrullo: el pedido de divorcio de Norita y su
consecuente separación de bienes habría de causar un gran dolor de cabeza a no
pocos poderosos de la provincia de Córdoba.
Cuatro de las fuentes consultadas para este artículo
aseguran que Macarrón era testaferro de, al menos, tres personajes muy
importantes: el gobernador José Manuel De la Sota, el oscuro abogado Daniel
Lacase y un empresario casi invisible llamado Miguel Rohrer, al cual los medios
hicieron trascender como "el francés".
Es en este círculo de personas donde se encuentra el
secreto por la muerte de Nora Dalmasso. Por un lado, aparece el propio De la
Sota quien está en pareja con Adriana Nazario, ministra de la Producción de Córdoba
y parte del círculo íntimo al que pertenecía Nora Dalmasso. Nazario habría
sido la que aconsejó al gobernador cordobés para que pusiera algunos de sus
bienes a nombre de Macarrón.
Recordemos que, con varios escándalos a cuestas, De la Sota
es uno de los personajes más expuestos a quedar atrapado en la red de este en
particular a medida que los silencios cómplices empiecen a quebrarse (2).
"Es tal el nivel de corrupción que lo envuelve, que teme dejar el poder
para no ir preso. La fortuna que maneja De la Sota es incalculable a estas
alturas, tiene más de 100 testaferros", aseguró un ex funcionario de
confianza del Gobernador a este periódico hace unos meses.
Por otro lado, encontramos a Miguel "francés"
Rohrer, autodenominado empresario "cerealero" y -aunque no nos consta-
es señalado por las mismas fuentes como un poderoso comerciante de
"estupefacientes". Rohrer aparece al frente de la empresa Del Monte
Fresh Produce (3), que tiene campos de soja y una planta de acopio en la
zona y es un probado organizador de fiestas negras entre miembros de la
burguesía cordobesa.
"El famoso 'francés' es más argentino que yo. El padre
había administrado y heredó un campo de la mujer, ubicado en Las Acequias,
denominado 'Cacique Bravo'. Es un delirante total y drogón", me
aseguró una de las fuentes anteriormente mencionadas.
Finalmente, aparece Daniel Lacase, ex vocero de Macarrón, íntimo
de De la Sota y eyectado oportunamente de su cargo en los Tribunales de Río
Cuarto. Según el diario virtual El ojo digital (4), Lacase fue apañado
por el entonces Presidente Carlos Menem para asumir en la Secretaría de Lucha
contra el Narcotráfico de la Nación, siendo "la mano derecha del gran
corrupto 'Chiche' Aráoz, llamando poderosamente la atención su
enriquecimiento desmesurado a partir de ese momento. Un hombre de poder,
grandes amigos en las más altas esferas y un gran anfitrión de grandes eventos
en su fastuosa casa de la Villa Golf, no llamando la atención la concurrencia
de jueces y fiscales, con champán de por medio y 'algo más'."
Aseguran quienes saben que para llegar a la verdad debe
investigarse la conexión de estos tres personajes con Marcelo Macarrón y el círculo
que este frecuentaba junto a su asesinada mujer. Hay una línea que, según
algunas fuentes de Córdoba, une el destino de los mencionados. Una línea
"blanca y radiante".
La mano de Dios
El día que se descubrió el fallecido cuerpo de Nora
Dalmasso, uno de los primeros en llegar al lugar fue el párroco Jorge Felizzia,
hijo de un conocido martillero de Río Cuarto y también cercano al sospechoso
Lacase. Felizzia borró ese día eventuales pruebas de la escena del crimen con
la inocente excusa de haber querido cubrir el cuerpo de la asesinada Dalmasso y
"moderar" el violento escenario del hecho.
¿Es casual que el sacerdote tenga vínculos tan estrechos
con algunos funcionarios de Córdoba? Parecería que no. Pocos saben que
Felizzia, junto al fallecido Obispo Ramón Artemio Staffolani, ha sido gran
beneficiario económico del gobierno provincial.
Llama la atención que, cuanto más se avanza en la
investigación de esta causa, más nombres de "elite" aparezcan
mencionados. Tampoco parece casual que a esta altura se haya producido la
renuncia de 12 funcionarios cordobeses, entre los cuales puede mencionarse a:
Rafael Magnasco, asesor del Ministerio de Seguridad; Alberto Bertea, ex
secretario de Seguridad; Sergio Busso, ministro de Seguridad y Gustavo Vidal
Lascano, fiscal general de Córdoba.
Sumado a estas renuncias, desde lo más alto del poder de Córdoba
se trató de manipular -a través de todos los medios posibles- la poca prueba
producida. Este periódico lo publicó a pocos días de la muerte de Nora
Dalmaso (5): "Luego de que el estatal Centro de Excelencia en Productos
y Procesos de Córdoba (Ceprocor) revelara en un informe preliminar que no
pudo extraer un perfil genético masculino del ADN, dos de los involucrados en
el estudio de marras se tiran la pelota uno a otro: el Ceprocor pone en
duda lo realizado por uno de los bioquímicos -Guillermo Mazzuchelli- respecto
al procedimiento utilizado para los hisopados anales y vaginales y este último
jura que hizo un trabajo impecable y que el semen colectado estaba en buen
estado.
Allí nacen todas las incógnitas, que parecen no ser
casuales y se suman a las sospechas por el esquivo cruce de llamados telefónicos.
En estas horas, los investigadores -en estricto off the record-
atribuyen la culpa de lo sucedido con el ADN al funcionario que intermedió al
llevar las muestras al Ceprocor desde el laboratorio de los
peritos."
Para agregar más sospechas a lo sucedido, De La Sota impuso
a su “delfín”, el abogado Darío Vezzaro para ocupar el cargo de fiscal
general de la provincia, puesto dejado vacante por el "presionado"
Gustavo Vidal Lascano (6). Aunque lo niegue, el Gobernador sabe que se aseguró
el manejo de un expediente que le quema en las manos y que a cada instante lo
roza más seriamente.
Nadie fue
Una de las coartadas más insistentes de aquellos que
intentan despegarse del crimen es asegurar que se encontraban a cientos de kilómetros
de distancia. Algunos jugando al golf en Punta del Este y otros en Buenos Aires.
La insistencia de ese argumento genera las sospechas más fuertes.
Daniel Lacase ha sido el que arrojó la primera piedra al
respecto: "Hay muchos sospechosos. Lo que está claro es quiénes no
fuimos", aseguró sin que nadie se lo preguntara. Con el tiempo, el
vocero de la familia Macarrón fue aumentando la escalada de declaraciones sin
sentido y terminó siendo eyectado por el temor a que dijera algo equivocado,
como lo hizo en media docena de oportunidades.
"Si vos querés saber cuál es la verdad de este asunto,
seguí las declaraciones de Lacase pero al revés", me dijo una de las
fuentes consultadas. Al buscar en el archivo de las declaraciones del abogado,
pude ver que esto era real. La elocuencia de sus palabras provoca más sospechas
que certezas. Veamos:
"Sí, hoy es la hipótesis más fuerte: Nora conocía a
la persona que entró", dijo Lacase a poco de ocurrir el crimen de
Dalmasso. ¿Qué necesidad tenía de asegurar esto? ¿Acaso quería ocultar la
posibilidad de que hubiera sido un desconocido "sicario" el encargado
del crimen?
En otra declaración, también a horas de ocurrido el
asesinato, Lacase dejó al descubierto hasta dónde llegaban los vínculos (y la
preocupación) de De la Sota por lo sucedido. "El señor Gobernador me
llamó anoche por teléfono y puso todos los medios en nuestras manos, hasta la
SIDE si hiciera falta", dijo en ese momento.
Por su intermitente verborragia es que finalmente se decidió
separarlo del cargo de "vocero" de la familia Macarrón. Ya bastantes
problemas venían generando ciertos gestos del propio viudo como para que Lacase
profundizara las sospechas.
La tranquilidad demostrada por Macarrón en la primera
conferencia de prensa brindada -junto a su hijo- luego de que apareciera muerta
su esposa hizo fruncir el ceño a los investigadores más escépticos. Esto,
sumado a algunas de sus declaraciones públicas, generaron la más obvia
desconfianza.
"Es evidente que esto fue un crimen por encargo",
me confesó Jorge Locles, conocido perito en criminalística y el primero en
decir públicamente que el crimen de Dalmasso había sido hecho por encargo,
mientras la mayoría de sus colegas sostenían la -poco creíble- hipótesis
"pasional".
"Es obvio que la mandaron a matar, hay una docena de
cuestiones que lo demuestran. Es todo tan 'trucho' que hasta hicieron una
reconstrucción sin sentido. Jamás podés reconstruir un hecho sin siquiera un
testigo de lo sucedido", aseguró el perito sin rodeos.
Concluyendo
Pocos saben que a horas de haber aparecido el cuerpo sin vida
de Nora Dalmasso, De la Sota pidió a un policía de su confianza llamado
Juan Dómine que iniciara una “investigación paralela” sobre el crimen. Dómine
se hizo tristemente célebre cuando su nombre apareció en mayo del año 2000 en
medio de un complot contra el fiscal de Villa Carlos Paz, Carlos Matheu, quien
investigaba una red de prostíbulos en esa ciudad turística protegidos por lo más
selecto de la política cordobesa.
Sería interesante saber el porqué de la decisión del
Gobernador y, más aún, el motivo que lo tiene tan nervioso en las últimas
horas, a medida que avanza la investigación de este caso.
También sería productivo que alguien pudiera contestar
preguntas que flotan en el aire y que ayudarían a esclarecer el expediente
Dalmasso. Por ejemplo:
-¿Por qué el millonario abogado Daniel Lacase plantó
tantas pistas falsas? ¿Por qué ya no habla más?
-¿Qué se esconde detrás de las palabras del intendente
Luis Juez, quien apunta contra De La Sota pero no termina de decir lo que sabe
sobre el tema?
-¿Por qué el FBI demora tanto en hacer un estudio de ADN?
-¿En qué quedó la "investigación paralela" que
el ex vocero Daniel Lacase prometió que haría la familia Macarrón?
-¿Por qué el abogado Rubén Tirso Pereyra, socio de Lacase,
está tan interesado en influir en esta causa?
-¿Cómo es posible que los funcionarios delasotistas Sergio
Busso y Alberto Bertea hayan tenido acceso al expediente antes que los propios
funcionarios del poder Judicial?
-¿Cuál es el papel de Frigorífico del Sur en esta trama de
narcotráfico y lavado de dinero?
-¿Por qué Marcelo Macarrón estaba jugando al golf en Punta
del Este mientras mataban a su mujer si nunca antes lo había hecho?
Preguntas sin respuesta...
Christian Sanz
(1) No fue el caso de este periódico, que desde un comienzo descreyó de la culpabilidad de aquellos que eran señalados por Lacase y Macarrón (Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=2667).
(2) Una de las fuentes consultadas para esta nota, aseguró que De la Sota cobraría un importante "peaje" a aquellos vehículos que transportan drogas y necesitan pasar por su provincia.
(3) El abogado de la firma es ¿casualmente? Daniel Lacase.
(4) http://www.elojodigital.com/
(5) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=2619
(6) Vezzaro fue abogado –entre otros- del oscuro Oscar Santarelli, ex ministro de Obras Públicas denunciado por “incumplimiento a los deberes de funcionario público” por la jueza de Control del fuero Penal Económico, Ana María Lucero Offredi.
Fuentes:
-Entrevistas varias
-Agencia DYN
-Revista Noticias
-Diario La Nación
-Diario La voz del Interior
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jorge
22 de Julio de 2010
Este fulano MUEL DE LA SOTA se olvida que todas las culpas que pueda ocultar en esta vida no podran ocultarse en la otra ,despues de su muerte ,cualquiera sea su religion