Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
Artículos de
¡Cayó Paul Schaffer!, rezan los
titulares de los diarios por todos lados, los canales de televisión le han dado
gran parte de los espacios de sus noticieros a la cobertura del caso; la policía
de un país se adjudica los méritos de la captura, la del otro habla de
coordinación entre ambas; pero es muy probable que si no fuera por los
esfuerzos de los periodistas del programa Contacto de Canal 13 y del
abogado querellante en algunos de los casos de pedofilia, don Hernán Fernández,
quienes con sus propios recursos realizaron gran parte de las investigaciones
que han dado como resultado el apresamiento del “Tío Permanente”, el
ex-cabo nazi Paul Schaffer, todo habría seguido como hasta ahora, impunidad
absoluta por cuarenta años.
Sus
gracias
Entre las fechorías que se le adjudican al “Demonio
Schaffer” se cuentan: pedofilia, violación de menores, delitos tributarios,
reducción a servidumbre (semi-esclavitud), delitos en contra de la humanidad
por tortura y desaparecimiento de prisioneros políticos y sigue y sigue la
lista interminable de aberraciones cometidas por él, sus acólitos y/o sus
protectores en las altas esferas del Gobierno Militar y entre la comunidad
allegada, algunos de los cuales eran asiduos visitantes de las instalaciones de
la “sociedad benefactora Dignidad”, un “paraíso de pedofilia” de
acuerdo a la opinión unánime de los estudiosos y de los habitantes de las
ciudades aledañas al enclave germano: “les mamaba el pitito” me confesó un
habitué de la Colonia (con entrada libre a ésta en aquellos tiempos), ex de un
grupo de ultraderecha que perseguía a “los huasos comunistas” (gauchos) con
escopeta después del 11 de septiembre en los campos de Parral.
Pedofilia
Costumbre habitual a través de la historia del hombre, en
nuestra cultura judeo-cristiana ha quedado restringida a las practicas
“privadas” de muchos de los cresos modernos, quienes conformando
asociaciones ilícitas, redes de protección y provisión de niños, suelen
estar conformadas por algunos de los más “respetables” miembros de la
sociedad (¿o será suciedad?) y sus secuaces; quienes luego de filmados o
registradas sus festicholas, serán luego chantajeados de allí en adelante por
sus proxenetas o algunos de sus adversarios, inhabilitando el estado de Derecho
en muchos de los casos de todo tipo que pasen por sus manos de allí en
adelante; Schaffer era especialista en esta práctica, de allí su inmunidad.
Más
allá de la condena moral que puedan suscitar sus aficiones, queda la violación
sistemática de los Derechos garantizados de sus víctimas, de los acuerdos de
convivencia civilizada que hemos generado en nuestro mundo moderno: la Declaración
de Derechos del Hombre de la ONU, nuestra Constitución, el Código Penal y el
Civil, amén de las convenciones de resguardo de los Derechos de los Niños,
firmadas y ratificadas por nuestro país y el resto de los países americanos;
nadie debería estar al margen de respetarlas, por lo menos es lo que debería
ser.
Confucio
Consultado el gran filósofo chino Confucio (600 A.C.) acerca
de cúal sería su primera medida al gobernar un estado, el habló acerca de: “La
rectificación de los nombres”, en buen criollo, “Del dicho al hecho
hay mucho trecho”.
Nuestros
gobernantes, pretendidos demócratas quienes habitualmente ostentarán los
porcentajes de popularidad como testimonio del apoyo popular (conseguido a través
del marketing), son expertos en el doble discurso; uno es el que usan para el
populacho y el otro –muy distinto-es el del oficio reservado, la orden verbal
y el amplio espacio de la psicopatía funcionaria, esa que permite a algunos
jueces irresponsables liberar a violadores de niños, a asesinos diversos para
que sigan delinquendo; o tapar por meses o años redes de pornografía infantil,
negar los Derechos garantizados a las víctimas de “sectas destructivas”,
omitir acciones, por poner algunos ejemplos.
¿Por qué sucede esto?
La
sicología de las multitudes nos permite explicarnos muy fácilmente estos fenómenos;
cualquiera de nuestros politicastros, funcionarios diversos y “autoridades”
(algunos de ellos simples delincuentes con fuero), han llegado hasta donde se
encuentran debido a que desde su más tierna juventud han quedado inmersos por
ellos mismos o por mérito de sus padres o formadores en algún tipo de secta.
Secta
Usado el término habitualmente de manera peyorativa,
corresponde en verdad a “cualquier grupo humano que comparte códigos y un
sistema de creencias que le sirve de telón de fondo y se autorregula
emocionalmente a través de los dos sistemas de control humano
ergotropo/trofotropo (el premio y el castigo)
Estos
“colectivos” tienen como característica principal el que sus miembros
pierden la capacidad de generar “conscientemente” sus respuestas ante los
requerimientos vitales, respondiendo con el patrón de “comportamiento
colectivo” que posee el grupo al cual pertenece, el que beneficiará siempre a
la “corporación” o cuerpo que lo rige en desmedro de “los de afuera”.
Es
así que en el caso de nuestras “autoridades”, jueces, gobernantes,
funcionarios, quienes pertenecen habitualmente al partido político, a la
alianza o concertación cualquiera, al movimiento religioso, a la logia, al
club, a la clase social, a la provincia, al pueblo o ciudad, a la “familia
bien” o de “medio pelo”, etc.; tendrán tantas obligaciones “automáticas”
para con estos “colectivos”, como a grupos pertenezcan; ahora si usted
agrega que el juez o el senador o diputado pertenece al “Pedofilia´s Social
Club”, ahora si que estamos mal....¡MUY MAL!
¿Cómo se regulan estos “grupos-sectas-colectivos”?
Lo
hacen por las dos riendas que controlan el comportamiento humano y el de los
animales en general, la recompensa y el castigo; si usted responde a su/s
secta/s tendrá todo lo que necesita, si usted no lo hace, entonces vendrá la
lista de exclusión, quedará en lista 3, la excomunión del partido o la logia,
la separación del grupo (no es por casualidad que me quedan US$ 30 hasta fin de
mes)
¿Cómo se logra el control?
Bajando
los niveles de alerta de los “colectivos” por medio de
la propaganda por los Medios, el consumismo y sus asociados de recompensa
y castigo, el temor a la revolución, el petróleo, el gas, Bin Laden, el
terrorismo, las arañas de rincón (¿recuerda en tiempos de Pinochet cuando
“Las arañas del trigo avanzaban sobre las ciudades”?), la Quenita y Bam-Bam
Zamorano o la captura de Paul Schaffer, me nace una pregunta: ¿qué estarán
tapando hoy en día con lo de Schaffer?
“Sectas
destructivas”
Se producen cuando alguno de estos grupos, quienes
habitualmente dependen de un “líder carismático”, se torna en un grupo
nefasto en extremo; técnicamente se habla de “una secta destructiva”. El
“líder” pasará de ser un simple psicópata a un loco completo; al igual
que esas manadas de ballenas que pierden el rumbo, terminarán los que lo siguen
varados en la playa del suicidio ritual, la corrupción y prostitución de
mujeres, jóvenes y niños que caigan en sus redes, el tráfico de drogas,
armas, menores o de lo que sea, el asesinato ritual con canibalismo incluido y
cualquier atrocidad que se le pase por la mente.
¿Por qué los acólitos no reaccionan?
Porque
a través de la “inserción-inmersión” total de los miembros de la secta en
las prácticas, disciplinas y sistemas de creencias del grupo, se anula u
obnubila el funcionamiento de los centros superiores del cuerpo-mente humano
(“retrogresión psicológica” mediante diversos métodos de hipnosis); se
transforman en “zombies”, hablan, actúan, razonan; pero han perdido el vínculo
con su propio centro rector, con su “yo”; de aquí en adelante operarán a
través del “yo-colectivo” que depende del líder y sus acólitos
principales (como en la Colonia Dignidad)
Luces,
parafernalia, concentraciones masivas, cantos, uniformes, marchas, poner al
enemigo afuera, un enemigo exterior al cual culpar, más marchas y tambores...¡SIG
HEIL!, ¡SIG HEIL!...¿le suena?
Nazismo
Una antigua religión pagana de idólatras, hecha renacer a
fines del siglo XIX sigue plenamente vigente entre nosotros, la gran mayoría
piensa (“cree”), que terminó con la caída del Tercer Reich, con el final
de Adolfo Hitler (otro cabo alemán) y el Juicio de Nuremberg. ¿Sabrán algo de
esto los tecnócratas imberbes que llenan todos los estamentos del nuevo sistema
judicial chileno; o los niños de escuela y del liceo que no saben si Arturo
Prat era peruano, colombiano o autraliano; ¿Australia es un país de Europa señor?,
¿o el 70 % de los egresado de las universidades chilenas que no entienden lo
que leen?
No,
no ha terminado, está presente en cada uno de nosotros mismos, quienes le
permitimos existir en nuestra/as mentes, al refugiarnos en el “yo no sabía”,
“no estaba enterado”; cuando miramos hacia el otro lado al recibir un caso
de violación de Derechos Humanos en sectas destructivas en días de supuestos
regímenes de Derecho y democracia, cuando respondemos con criterio sectario por
miedo a perder la carrera funcionaria, la sanción de la logia o del partido político:
“¿con qué pagaré la universidad de los niños si me despiden?”. Cuando
“pensamos-actuamos” así, somos títeres manejados por los hilos del castigo
o la recompensa, rebajados al nivel de “zombies” que hablan, actúan y
piensan...muy distantes del hombre o mujer cabales.
El
nazismo, una antigua religión pagana que resucitaron algunos sin tomar la real
magnitud de lo que hacían; Carl Jung llamó Wotan al dios que la rige. A veces
se apodera de un pueblo y otras de otro; a veces las víctimas en una vuelta de
tuerca se mudan en victimarios a la siguiente; sin embargo es fácil reconocer a
sus devotos. La negación del otro y sus Derechos, el exterminio físico o
psicológico, el campo de concentración real o virtual de la negación de los
Derechos de los más débiles, los sacrificios humanos, la quema en el altar del
holocausto de los crematorios o los bombardeos masivos, la negación de los
Derechos de los pequeños, de las mujeres y de los niños...mientras brindo con
champaña y canapés en la recepción del palacio en honor de los “Derechos de
los Niños”.
Los
devotos de Wotan el destructor copan a nuestras pretendidas democracias, a
nuestras repúblicas-hipermercados; pero creo ha llegado el momento de que los
pequeños nos pongamos de pie y exijamos se nos respete.
Todos
los pauls schaffers deben ir al tribunal y responder por sus actos, la República
fue creada por nuestros abuelos para todos; su origen primero estuvo en el sueño
de algunos que permitiría que el “hombre-dios” pudiera existir entre
nosotros, ninguno en especial: el verdulero, el panadero, el profesor, el
cardenal, el presidente, el vendedor de maní en la calle; pero los devotos de
Wotan viven entre nosotros, se niegan a abandonar sus prerrogativas, no permiten
su ascensión; la eterna lucha entre el monoteísmo y la idolatría, la revolución
que inició Akhenaton y que aún hoy no llega a ver la luz...sus opositores, los
sacerdotes de entonces aún hoy manifiestan su poder.
Mi
propia experiencia
He vivenciado el neo-nazismo en mi propia vida en los últimos
años; mi familia ha sido destrozada en el año 2001 por la “secta
destructiva” filo-nazi Fundación Hastinapura (Nueva Acrópolis), organización
avalada en su funcionamiento por los Estados de Chile y Argentina y calificada
según el Informe sobre Sectas del Parlamento Europeo como una peligrosa
“organización neo-fascista y paramilitar” y la que sin embargo actúa y está
presente libremente entre nosotros sin prevención ninguna para sus potenciales
víctimas.
Hemos
sido sometidos a persecución religiosa, de raza y por motivos de conciencia y
como consecuencia mi hijo, un niño chileno hoy de once años permanece
secuestrado desde ese año en Capital Federal, Argentina sin que autoridad
alguna chilena o argentina nos haya defendido o nos defienda actualmente.
Mis
investigaciones han dado como resultado vínculos de la secta con otros grupos
similares que se extienden por toda la Región y Europa y los vínculos chilenos
llegarían a la Colonia Dignidad, “Todos los caminos conducen a Roma” se
dice.
He
presentado hace un par de semanas una denuncia a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos en contra del Estado argentino, el Estado chileno y todos
aquellos que resulten responsables por grave violación de Derechos Humanos en
nuestro caso; espero que los devotos de Wotan no acallen todo y podamos obtener
justicia algún día.
Hoy
por hoy estamos separados con mi hijo desde hace más de mil ciento cincuenta días,
nos han puesto en un campo de concentración virtual del que ha sido imposible
escapar, ¿Democracia en Chile, en Argentina, estado de Derecho en ambos países?,
para nosotros ha sido igual que en los tiempos de las supuestas Dictaduras, por
lo menos en aquellos días algunos de mis parientes (en ese tiempo jóvenes)
tuvieron la posibilidad del exilio y la protección de la ONU, para nosotros no
ha existido nada y nos han cerrado las puertas en todas partes.
Juan Carlos Contreras Bustos